Escribo para ver qué escribiría si escribiese (M. Duras), también para exorcizar demonios y demás elementos intoxicantes, para recordar, para desahogarme, para contar.....
Ya hace dos años pero aún no me olvidé de tu especialísima forma de estar y ser.
Decenas de canciones han acompañado mi trayecto, con momentos memorables
No sé cual sería la forma adecuada de mostrar la gratitud, en estos casos
Es presunción de las mías creer que así escrita fue mi vida.
Paradoja más.
Cada cual hace por dar
mágico entender.
Poder oírle cantar...
No hallaré palabras de instrumental.
Sólo el silencio dará las palabras de instrumental.
No puedo mirar, persiguiendo sombras, desordenada habitacion, tesoros,
Así me siento yo
Y no es bonito
Como un mar encerrado
Sin fuerza para la furia que todo puede arrasar
Sin ganas
Preguntándome por qué
Quien es feliz de que esto pase?
Realmente tanto se gana después de ya haber ganado?
Qué quieres de mi?
Necesito que por piedad alguien habrá la verja
y la música de mis olas siempre sonarán al ritmo del director de tu orquesta
Y ahora tú dime que demonios hago yo aquí
Soy solo tu espejo o me ves a mi
Se me consiente algo más que repetir
las últimas sílabas que deseas oír
Tocas el agua, se te hunde la nariz
La imagen es vana, el llanto no tiene fin
Quien eres tú niña loca
Contigo haré lo que quiera
No ves que triste es mi vida
tu cargarás con mi pena
Las cosas eran divertidas pero todo iba a peor imperceptiblemente.
Lydia había pasado años curioseando por vidas ajenas, rara vez se posicionaba , era verdadera hambre de saber. Se preguntaba, será esto vivir? Cuando veía alguien que pudiera aportarle algo, allá que iba con su facilidad de trato a que le contara y te vienes a...? claro!!! Un día aparecían en una fiesta de lujo, otro sentados en la acera. Pero no estaba segura si eso era vivir, notaba como que le faltaba algo, junto con el aire. Todo cansa, pensaba, menos lo que no sabes. Había un callejón oscuro en el centro de la ciudad y una lechería antigua. Por ahí se reunían unos chicos y muy pocas chicas. De vez en cuando se acercaba Lydia con su amiga monix con la que siempre se reía, cuánto se reía! Habían punkis, skins, mods, con sus cervecitas, sus pastillitas y hablaban de música y de peleas, hablaban todos menos Lydia que escuchaba, aunque de vez en cuando tenía que contestar, no le importaba en absoluto hacerlo, se encontraba a gusto, era un mundo nuevo para ella que ya tenía 21 años. Los mods eran los más graciosos, de lejos. Los punks eran los quejicas y los skins los locos amargados, aunque ella no se lo decía, se hubiera atrevido pero qué más daba? Todos muy modernos, en su estilo, excepto unos pocos que parecían salidos de una revista underground. Uno con pantalones de franela y el pelo un poco largo (Ben), al que le gustaba el jazz y se parecía a Bob Dylan. Otro loco con los ojos pintados y saltando y chillando, anfetas yo? yo soy una pura anfeta tío. Otro que se reía con una risilla cínica, jijijiji, se quedó colgado de un tripi y no sabía disimularlo. y el que le gustaba a Monix un pijo que no paraba de hacerse porros. Lydia seguía llevando tacones y trajes de otros países, a veces faldas de latex, a veces vestidos negros de los años 50. Y coooooooooooomo pasaban las horas sin darse uno ni cuenta. Los fines de semana eran especiales, unos se iban a pegarse con no sé quien, y a Lydia siempre le apetecía ir a casa de Ben y su banda. Le hacía gracia Ben, siempre mirando como si perdonara la vida a todos y cuando alguien iba a quejársele de algo él contestaba invariablemente "la vida es dura" con la sonrisa torcida y cambiaba el disco de jazz, poco más se sabía de Ben. Nadie le vió nunca con una chica o chico, ni tomando nada, era como si su sola existencia bastara. Lydia se moría, no por él, por saber quién era él. Una tarde de verano de sus todavía 21 y casi 22 años, Ben le dijo: te voy a presentar a un tipo, es amigo mío, bueno todo lo amigo mío que se puede ser. Lydia te presento a Hi-lo, Hi-lo te presento a Lydia. No sé que tipo de cortocircuito hubo ahí, pero desapareció todo lo demás. Hi sólo dijo Uffffffff! y Lydia no pudo hablar. Hi era como Lou Reed pero con los ojos verdes y zapatillas de deportes. Pasaron días de buscarse con las miradas pero sin hablar, él no siempre estaba y a Lydia le sobraba todo lo demás. Una noche, la noche, Hi le cogió de la mano y la llevó a la habitación del colchón en el suelo, pero Lydia temblaba. Qué te pasa preciosa? Tengo miedo. Por qué? No voy a hacer nada que tu no quieras. Es que nunca he estado con nadie (en cierto modo así era). Nunca? cuántos años tienes? Oh! déjalo! No, no, no, no. Quieres quitarte la ropa, o quieres que lo haga yo? pararé cuando me digas. Se quedó sin ropa y temblando y el dijo: no está todo. Si no llevo nada. quitate tu anillo y tus pendientes. No, eso no lo haré. Eres muy rara. Soy muy rara. Pero Lydia esa noche supo que era vivir a una edad tardía para la media de la época, aunque con pendientes y anillo. Y hi dijo Ufffffffffff
Hay una casa en Nueva Orleans,
que la llaman "El Sol Naciente".
Y ha sido la ruina de muchos chicos.
Y Dios sabe que yo soy uno de ellos.
Mi madre era costurera,
y fue ella quien arregló mis tejanos.
Mi padre era jugador de apuestas,
allá en Nueva Orleans.
Ahora, lo único que un jugador necesita,
es una maleta y un maletero para ella.
Y únicamente se siente satisfecho
cuando está borracho.
Oh, madre, dile a tus hijos
que no sigan los pasos que yo seguí,
malgastando sus vidas en pecados y miseria,
en la casa del sol naciente.
Bueno, tengo un pie en el andén,
y el otro en el tren.
Voy de vuelta a Nueva Orleans,
a cargar con esa bola y esa cadena.
Hay una casa en Nueva Orleans,
que la llaman "El Sol Naciente".
Y ha sido la ruina de muchos chicos.
Y Dios sabe que yo soy uno de ellos.
Me gustan The Animals y ese Eric Burdon con voz rota, pero...es que Dylan.....
Tan lista para unas cosas y tan torpe para otras
Se te olvida meter en la lista cosas que equilibran o desequilibran (me falta cerebro economico pragmático que diría Er).
Bueno, tengo un pie en el andén y otro en el tren
y experiencias futuras y pasadas
y decisiones que tomar. Me encanta... me equivocaré esta vez? otra vez?
porque aunque haya consultorías y clínicas y consejos de gente que te quiere bien y menos bien
la última palabra es mía, de nadie más, y así ha de ser
De repente el cielo muestra un resplandor y lo puedo ver
me equivocaré esta vez? otra vez?
Por qué sigo dando explicaciones?
Por qué sigo dando algo?
En mi vida la realidad me ha hecho mucho daño, he de ser sincera, tanto, que me repelen bastante muchas de las cosas que encuentro en ella. Entre otras, la mayoría de personas (Harry Haller, Harry Haller, Harry Haller.......). No puedo confiar en alguien real, se me hace imposible enamorarme de nadie, es más fácil que me encuentre una maleta con un millón de euros, miro y solo veo absurdos y malos presagios. Estoy enferma? Seguramente.
Por eso me gusta soñar, sueños....., gente que no es real... Soy estúpida? Sin duda.
Lo peor es cuando un sueño se convierte en una obsesión. En la realidad, cuando tienes verdaderos problemas, no tienes tiempo para obsesionarte, con el agua al cuello y corriendo tras la solución, además, siempre puedes: decir algún deseo antes de que te mate? Puedes solucionar o matar las causas de tus problemas de un modo u otro. Pero....... cómo matar un sueño?
No tiene la culpa nadie de que llegara donde he llegado, ni yo misma, pues no era mi intención. Soy inconsciente? Sí, ahora me entero.
Usaré la imaginación y todas mis fuerzas físicas y mentales para matar un sueño, un sueño obsesivo. Es cosa de tiempo, de dedicación a otras cosas, de llorar y lamer heridas que son reales (y cómo han pasado del sueño a la realidad? me desperté en un mal momento?), de reírme, de intentar abstraer la mente una y otra vez, tantas como vuelva la obsesión, que espero me visite cada vez menos hasta que su aparición desaparezca como un mal chiste. Sin malinterpretar, no quiero exterminar personas, ni sueños, sólo obsesiones. Y utilizo otras armas secretas que a nadie le importan, por íntimas.
Anyway,
Pienso seguir contando lo que me de la real gana, con mis fracasos, que para eso soy dueña de ellos.
Y tú. Te repito. No te preocupes, no temas, nunca me temas.
Al no tener ninguna gana de hablar de mis cosas y por haberme quedado afónica, copio un fragmento, uno cualquiera de ellos de uno de mis libros de cabecera, por bien escritos y por el espíritu que desprende, El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad.
"Ustedes no lo comprenden. ¿Cómo iban a entenderlo con un suelo firme bajo los pies y rodeados de amables vecinos dispuestos a abrazarlos y aplaudirlos, adelantándose con delicadeza entre el carnicero y el policía e imbuidos de un temor reverencial hacia los escándalos, la horca, los manicomios...? ¿Cómo podrían ustedes imaginar las regiones primigenias a las que pueden llevar a un hombre sus pasos cuando los mueve la soledad, la soledad más completa, sin un solo policía; o el silencio, un silencio absoluto, donde no se oye la voz amiga de un amable vecino hablando suavemente sobre la opinión pública? Son cosillas que suponen una enorme diferencia. Cuando desaparecen, tiene uno que echar mano de sus propias fuerzas innatas, de su capacidad de ser fiel a sí mismo. Por supuesto, es posible que se sea demasiado estúpido hasta para malograrse, demasiado tonto incluso para darse cuenta de que las fuerzas de las tinieblas le están asaltando a uno. De eso estoy seguro, ningún necio le vendió jamás su alma al diablo: el necio es demasiado necio o el demonio demasiado demonio, no sé cual de las dos cosas. También es posible que sea uno una criatura tan elevada como para ser ciego y sordo ante todo lo que no sean visiones y sonidos celestiales. En tal caso, la tierra no es más que un lugar de paso, y si con eso se gana o se pierde, no seré yo quien lo diga. Pero la mayoría de nosotros no somos ni una cosa ni la otra. Para nosotros la tierra es un lugar donde vivir, en el que tenemos que acostumbrarnos a soportar sonidos, imágenes y !olores por dios!, respirar hipopótamo muerto, por así decirlo, y no contaminarnos. Es ahí -¿es que no se dan cuenta?- donde entran en juego tus fuerzas innatas, la fe en tu habilidad para excavar discretos agujeros en los que enterrar todo eso, tu capacidad de dedicarte con tesón, no a ti mismo, sino a una oscura y fatigosa tarea. Sólo eso ya es bastante difícil.
Soy tan humana como cualquiera. Aspiro a ser libre, pero solo aspiro, sigo siendo humana y envidiando a todo aquel que consigue hacer de su capa un sayo. Quizá me falta humildad, encajar críticas, pero no conozco la malicia y no sé si eso compensa o pertenece a la misma familia. Soy humana y me siento lejos de los humanos.
Como y bebo, como todos, pero se me quita el hambre, me ducho, voy a trabajar, intento llevar una vida más o menos dentro de la normalidad. Siento tristeza, alegría, emoción, ratos de buen humor, deseo, sueño. Como cualquier humano. Entonces, por qué me siento tan lejana de todos? Qué es lo que me separa? Busco y busco respuestas, me hago preguntas, intento recordar para ver en que punto se rompió todo, intento reparar puntos quebradizos. Puede parecer que miro alto, pero, al contrario, me siento como un bicho a ras de tierra, como una cucaracha indestructible, a pesar de todos los antiplagas. Y siempre luchando, siempre luchando.
Existen varias inteligencias, si yo poseo alguna es la menos inteligente, lo pruebo todo y no me adapto a nada. Pero sigo viva como una cucaracha.
A lo mejor todos somos humanos , todos cucarachas muy bien resguardadas de su condición.
Soy una cucaracha con forma humana, peleándome y resistiendo todos los antiplagas. En algún tiempo fui alguien indigno como Caín o Nietzsche o Cioran y hoy me he encarnado en cucaracha.
Aunque sangro como humana
Espero día tras día mi próxima reencarnación. Querría ser un tigre, aparearme con tigresas, devorar lo imprescindible, pasearme por la selva y no sobrevivir a ningún cambio climático, que me llegue la muerte cuando tenga que llegar
Vaya! Puse el video no subtitulado. Pues a continuación incluyo la traducción que hace Nacho Vegas de esta canción.
Es cierto, sé que todos tus amantes
fueron jugadores pretendiendo haber dejado el juego.
Conozco a esos hombres y no es fácil
coger la mano de alguien que quiere alcanzar el cielo,
alguien que quiere alcanzar el cielo.
Y al recoger el comodín que se olvidó
descubres que no te ha dejado mucho más que nada.
Él como cualquier jugador se retiró
cansado de esperar por una carta aún más alta,
como San José buscando un pesebre,
como San José buscando un pesebre.
Y un día con serenidad te dice que
su voluntad se debilitó con tu amor y tu cobijo.
Sacará de su cartera un viejo horario de trenes
y dirá: "te dije al llegar que era un extranjero,
te dije al llegar que era un extranjero."
Pero ahora ves que hay alguien más que esconde
sueños y demás como si fueran la carga de otro.
Ya has visto a ese hombre antes repartiendo cartas
con su brazo de oro que ahora está oxidado,
y te ofrece juego a cambio de cobijo,
y canciones a cambio de cobijo.
Y tú odias ver a otro extranjero como aquel primero
haciéndote creer que ha dejado el juego.
Y mientras él oculta un as adviertes
un camino serpenteando como humo entre la nieve,
y de pronto sientes que envejeces.
Le dices que puede pasar, pero oyes algo
y al girarte ves la puerta abierta y nadie en ella.
Está junto a la ventana y no tienes nada que temer,
eres tú, mi amor, tú eres la extranjera,
tú mi amor, la única extranjera.
Quise esperar, sabía que te encontraría en este tren,
ya es hora de ir cogiendo otro.
Entiende por favor que nunca tuve un plan
para llegar a este sitio o a cualquier otro.
Y cuando te habla así no sabes que pretende.
Mañana podemos quedar bajo el puente
o junto al mar que se extiende hacia el infinito.
Y sube al coche-cama dejando el andén vacío
y entiendes que él nunca fue sincero,
que él no era aquel extranjero.
Y dices: "vale, bajo el puente es perfecto."
Y al recoger el comodín que se olvidó
descubres que no te ha dejado mucho más que nada.
Él como cualquier jugador se retiró
cansado de esperar por una carta aún más alta,
como San José buscando un pesebre,
como San José buscando un pesebre.
Y un día con serenidad te dice que
su voluntad se debilitó con tu amor y tu cobijo.
Sacará de su cartera un viejo horario de trenes
y dirá: "te dije al llegar que era un extranjero,
te dije al llegar que era un extranjero,
te dije al llegar que era un extranjero,
te dije al llegar que era un extranjero."
Sabía que estaba culminando su mayor idiotez.
Lydia dejó que su vida real, la mejor de todas, se le escapara por la ventana cuando la abrió para echarse a volar.
Quiso ser pérfida por una vez y luego se arrepintió, pero no encontró el camino a casa. Durmió en la estación.
Te estuve buscando lloró su gran amor, su único amor.
Lydia avergonzada, despeinada y desalmada no supo quererlo entonces, sólo oía la voz de la culpa retumbando a su alrededor.
Su salvador, su amigo, su alegría, su pasión, ya era una nube enmarañada que guardó en el bolsillo, de cuando se fue al cielo.
No le quería, pero fue transitorio, locura quizá, porque siempre lo quiso.
Lydia con 30 años solo fue feliz con el chico que tenía un ritmo especial.
Su corazón con forma de herradura y rojo sangre atraía más que nunca a los jugadores de póker, que le acariciaban cuando dormía o le regalaban desconocidos placeres, pero, en realidad, ella sólo quiso a ese chico de movimiento peculiar.Ése que todavía ve cada vez que le llama o la llama. Aún se miraron de reojo en sus bodas respectivas, y continuaron cuando jugaban juntas sus hijas, cuando ella tuvo que cuidarle cuando estuvo enfermo....
Todavía sigue debiéndole una canción de amor
Aunque quizá no lo haga nunca jamás
Por qué?
Por qué?
Por qué?
No entiendo, por qué?
Por qué?
Y ahora que me dices, si es verdad
Por qué?
Y si es mentira
Por qué?
Por Qué?
POR QUE?
Esto puede ser una curiosidad eterna?
No
Esto provoca una indiferencia
Un dato a tener en cuenta para el buen funcionamiento de cualquier juego o empresa
Te? Te? Te?
No
Y como un favor especial, cierra la puerta al salir.
Hay cosas de las que no me apetece hablar. Esta es una de ellas.
Ernesto Sábato, sólo se ha ido de carne y huesos, yo tengo sus libros, tengo sus ideas, su alma, sus palabras y eso es mucho más de lo que tienen algunos
Quiéreme, haz que se incinere el mar
quiéreme, como el vendaval que pasa por el resto de una brasa
dentro de un glacial
Y la cara de Marc Sidonie y Shinoflow, que lindo
Un video bonito
En pleno barrio de Ruzafa, un lugar entrañable. Hay varios pero éste es especial. La única pega es que ultimamente, según a que horas no hay sitio para entrar. Si no fuera por estos ratos.
Sentada desde una mesa al aire libre, pero a cubierto,viendo llover. Observando como las gotas escasas y lentas caen a través de los huecos que dejan las hojas de un árbol frutal; esperando tan solo el relleno de todo el suelo, dotando a la lluvia de un carácter pictórico por obra de su deseo y voluntad, mientras tomo un trago de gin-tonic con granitos de limón. Y pasar de perfil por la vida y los recuerdos de coches aparcando una década atrás, en esa misma calle.
Y la vida es algo más. Y me voy al monte y al mar. Al sendero del diablo y al mar de las olas ruidosas. Y a la paz de dejar la mente en blanco por unos instantes.