Se me ocurre, por qué será?
Tengo muchas joyas, las guardo hasta amontonadas porque no me caben. Muchas me traen bonitos recuerdos, otras son la caña de chulas, otras son valiosas, a otras les tengo cariño, aquella fue el último regalo de aquella persona que murió.
Sigo encontrando joyas, en las tiendas, y me paro a contemplarlas, y me las pruebo, y les doy mil y una vueltas. Imagino como quedan en una piel blanca, o en una color miel de verano, con ese escote redondo, sin pendientes, con el pelo corto y moreno. Me pruebo compulsivamente anillos y pulseras, pero pocas veces cambio, casi siempre llevo las mismas, serán mis favoritas, que sé yo.
Pero , tengo dudas. La miro, me gusta no está mal, me la pruebo, pero no sé que veo que no me empuja a decidirme. Será que sé que no me la voy a poner?, será que no estoy segura si se va a estropear? o quizá me canse de ellla, o que las meta en el joyero sin más? Sé que algo no anda bien, sé que no he nacido para llevarla, y por qué me empeño en querer verle el lado brillante? por qué no me conformo con lo que ya tengo que es la única que uso hasta que se rompe o la pierdo?
Pero bah! si siempre llevo las mismas.... si no las voy a comprar, qué empeño es ese de querer ir hacia el brillo, que resulta ser cristal-latón?
Somos muy raros, raros, raros.
Cada vez menos consumista
Pero claro, no estoy hablando de joyas
