Existe la explicación fisiológica y de redes de Punset al cual no veo ni leo casi nunca y por eso será que no doy con la solución.
Iba caminando por la calle Hospital hablando con alguien, es una calle estrecha, casi peatonal, donde pocos coches acceden y… de repente vi una niña de unos 10 años corriendo y riendo y probablemente su madre, gritando:”espera”. Un coche venía a bastante velocidad para ir por donde iba, la niña cruzó de repente y se apartó, en décimas de segundo. Por poco! Y acto seguido dejé la conversación o el pensamiento de la conversación y me vino Zas! Un flash!
Me ví cuando tenía 18 años aproximadamente en esa misma calle, en un coche rojo, ligerita. Y ví cómo salía de repente una niña de unos 10 años de la nada y cruzaba corriendo y riendo. Y pese a que frené en seco, mis reflejos fueron buenos, la atropellé. No pasó nada, ese no es el asunto. El asunto ahora, es que ese recuerdo no lo tenía, de nunca, como si nunca hubiera sucedido, pero sucedió, porque me vino hasta la bolsa de ropa que llevaba en el asiento contiguo al mío y también recuerdo como temblaba yo. Si hace 15 días alguien me hubiera preguntado atropellaste a al guien, alguna vez? Hubiera dicho con seguridad que no.
Y digo yo, que ha de suceder para recordar como no volvernos locos una vez al año?
Porque están los días felices, los tristes, los sin huella, los radiantes, los terribles, los pesados, los calurosos, los fríos, los tontos, los indignos y los dignos. Hay tantos días, pero sólo una vez al año me vuelvo y vuelvo y vuelvo a volver loca.