jueves, 10 de enero de 2013

Buscando en la realidad

Cómo podría encontrar a esa persona , amiga, amante, compañera, alma gemela?  Porque le he tenido que decir a la soledad, que casi lo era, que no quiero exclusividades. Ni darlas, ni recibirlas.
Podría hacer un juego de las 10 ó 20 similitudes entre Moby Dick y el corazón de las tinieblas. Esa persona que encontrara las mismas que yo, podría ser candidata excepcional.
Una persona de mi edad y estatus social no puede ir por la vida real, actuando de ese modo. Sería rechazada y desterrada y denostada por ese ente “la sociedad” y por los transeúntes en general, incluso por mis propios amigos.
Pues mira, para eso funciona bien la red. A ver quien hace la locura o la tontería más grande, aquí todo es normal, casi casi en el estadio de esos parias norteamericanos, que nos parecen tan raros y extraños a todos.
Y si unos buscan sexo y otros comida y otros amor, yo busco sentirme comprendida, que no compartida.
También puedo intentarlo en la vida real. Encontrar a esa persona tan diferente a mi, pero a la que admiro por… como se come los merengues sin mancharse o como hace ese triple salto mortal sin red o porque con una mirada ya me está descubriendo la solución a esa desolación del alma que es ser invisible o incomprendida. Y no me refiero al físico, que se me ve venir, con todas esas pamelas de color rojo que porto.
Entre estas y otras, van pasando los días, compartiendo a veces con mis especiales seres queridos, con la chusma del curro (se salvan dos, no mas, desde mi punto de vista), con mi churri, la soledad, que se cree que no la quiero y muero por ella, haciendo el tonto y gastando los minutos que no son igual, según la edad que tienes( ahora estoy hablando de pasión y devenires). Y siempre viene algo inesperado que derrumba teorías  que, como dice mi hijo, “me retrastoca la cabeza y me quedo que no sé ni quien soy”. Entonces escapo, porque no puedo discutir sobre la maldad de la obsesión y la maldad del corazón y porque ese ser al que admiro no va a poder entenderme.
Escapo poco a poco, dejo una huella, un suspiro y un hasta luego vuelvo pronto.

Vive la vida real, me dicen.
Y la vivo.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Me pongo en tu piel

Me pongo en tu piel
Creo que nunca disfrutaste y siempre creíste que la vida era así.
Y ahora vieja y enferma nadie te tolera y quisiera ponerme en tu piel y no puedo pero me pongo en tu piel. Con estas letras.
Supongo que ya en el 2013 morirás.

Te crearon unas altas expectativas, por un lado. Por el otro te decían que no eras nada. Quien bien te quiso te hizo llorar y quien bien te quiso plantó la semilla de la infelicidad y la muerte.
Ya no hay nada que hacer. Sonríe, sonríe. Toda la suerte hace tiempo que cambió. Pistolas antiguas en la cabeza, que mira con cuello de jirafa. Y para qué? Ahora que no eres nada.
Sólo te queda el dolor y lo quieres. Lo proteges, lo tapas, cuidas que no se escape, tu dolor.
Puedo ponerme en tu piel. Peor es nada, lo sé.
En el 2013 te elevarás aún más alto que siempre y la caída será colosal y eso es lo mejor que has tenido nunca. Ya no desearás, pero esperarás el dolor, por dios , que no falte.

Cuando sonreías y sonríes , se iluminaba el mundo que el agua de tus lágrimas apagaba.
Peor que un cuchillo clavado cien veces en el mismo sitio.
Con tus pensamientos  de frágil cristal, no parabas de intentar aliviar cualquier dolor ajeno, y sólo declamabas el horror contando un chiste detrás. Querías mis zapatos y yo tu corazón, pero ambos estaban rotos.
Crees que, maldita sea, no puedo ponerme en tu piel?
Este año que llega, será tu incógnita, podrá arruinar tu vida o te crecerán alas plata de aluminio, para poder callar y observar.

Se acaba el año y empieza el otro, miro a través del huevo turbio de selenita y sin atisbo de alegría, sé que sólo conseguiré ponerme en su piel.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Me fui a por tabaco

Voy a dejar de hacerte sufrir
Voy volverme del polvo de los caminos
No vas a verme más por aquí
Hasta que se me olvide lo que me has dicho
Y ya no voy a volver a escribirte cartas
Ni voy a deshacer malentendidos
Y no me voy a detener por nada
Hasta que esté tan lejos que parezca que no existo.

No voy a darte otra explicación
Estoy cansado, de insultos y de palizas
Me da igual, si tú tienes razón.
Me da igual lo que digas o que no digas.

Voy a dejar marcado en el calendario
En rojo la fecha de mi partida
Y voy a hacer lo que me de la gana
Y voy a olvidar que me necesitas.

Voy a dejar, marcado en el calendario
En rojo la fecha de mi partida
Y voy a hacer lo que me dé la gana
Y voy a olvidar que me necesitas.

Y no voy a levantarme de la cama
Y voy a esconderme por las esquinas
Y me da lo mismo si algún día se acaba
Y ya puedes borrar esa media sonrisa.

martes, 25 de diciembre de 2012

Cuento de Navidad

Esta mañana me desperté cuando aún la niebla lo escondía todo . Tenía el puño apretado y cerrado, allí estaba mi amatista, esa que me había hecho volver a soñar. Me encontraba un poco rara, tanta comida y bebida de navidad, me habían dejado excesivo azúcar y arghhhh necesitaba soltar lastre, no soporto mucho el dulce, me empalaga.
Pues voy a leer un relato de Él, seguro que me balancea un poco hasta equilibrarme.
Ahí va, pues, mi interpretación de mi cuento de navidad.
Había llovido toda la noche y el terreno tras la verja lucía por la mañana verde, salvo aquel montículo marrón lleno de hormigas laboriosas reconstruyendo los daños de la tormenta.
Los dos niños habían intentado masacrar el hormiguero  hacía una semana y creyendo haberlo terminado con éxito construyeron un pequeño montículo de cemento, como monumento a sus muertos.
W.  salía con su habitual cara fruncida debido a las migrañas, T. no sabía que un niño pudiera tener migrañas hasta que lo conoció a él, le robaba aspirinas a su madre para que W las chupara sin cesar, y es que, el padre de W era una bestia,  y eso al chico le producía las migrañas, portaba además los brazos llenos de moratones como manchas de plátano pasado.
T.  pensaba en que quizá había tenido suerte al no haber conocido a su padre, en vez de tener al padre de W, su madre tenía sus cosas también, pero no era ni punto de comparación .  W tenía mal humor y le hablaba a su vecino con desdén, él se quejaba a su madre, decía que no lo soportaba cuando se ponía así, que iba a dejar de ser su amigo, y ella le comentaba, cuando te trate así finge que eres su amigo, no sabes por lo que tiene que pasar ese pobre chico.  A su madre le encantaban los juegos de fingir. Leía relatos de psicópatas y luego quería que su hijo fingiera serlo. Hoy vamos a hacer que tú eres éste. El aprendía bien, cada vez fingía mejor y le hacía sentir miedo a su madre. Daba la impresión que a su madre lo que más le gustaba era la sensación del miedo y esas píldoras negras que le daba su tía.
Estas hormigas se están riendo de nosotros, le decía W. Has traído las cerillas?
Sacó una botella de lejía que tenía escondida tras unos arbustos y mirando hacia su casa dijo empecemos.Metieron un palo dentro de  la botella y la encendieron,  las gotas de la lejía y el plástico fundido caían sobre la casa de las hormigas masacrándolas.
El caso es que no se ponían de acuerdo en lo que estaban haciendo. T quería simular que estaban acabando con el ejército del vietcong, había pasado todo el verano viendo reportajes de la guerra y soñaba con ella, pero W no estaba de acuerdo para nada. Son gigantes, pero gigantes peligrosos para el mundo. Y entonces… nosotros qué somos, que podemos con los gigantes? Marines? Dios santo T.! somos dioses. Y el humo? Podemos decir que el humo es radiación letal? No eres tan tonto T.
En ese momento salió la hermana de W. salió: Papá tiene a mamá acorralada en el sótano, esta vez va a matarla. Igual nos mata a todos. Vale, quizá estaríamos mejor…
Eh, capullo! Le dijo a T. no estarás pasando el límite, verdad? Dijo la chica mirándole los pies, y cuando comprobó que no, se fue dando una voltereta en el aire que dejó entrever  la raja bajo las bragas, para un chico de 9 años era un poco mayor, puesto que tenía 12. T quería follársela, aunque no sabía muy bien que era eso, sólo sabía que su madre lo hacía mucho según decían los niños en el autobús.
De repente dentro de la casa sonó una estampida y un grito. La niña salió corriendo hacia fuera, y W dijo, acaba tú, tengo que ir allá dentro. T, acojonado y con la boca pequeña dijo, si puedo ayudar en algo….No. Dijo W, me las apañaré. Somos Dioses, recuerdas?
Todas las hormigas estaban muertas, W se las había cargado a todas.
Esa noche, la madre de T. le dijo, Bien, hoy quién quieres ser?
T. Sólo quiero ser T.
Una interpretación del relato Gigantomaquia del libro Knockemstiff de Donald Ray Pollock.
Vidas reales y vidas fingidas. No siempre soñar es de azúcar.

domingo, 16 de diciembre de 2012

El diablo a todas horas.

Por Donald Ray Pollock.

Críticas:
Violento, inquietante, perverso, desgarrador…. Y muy bueno. Puede que sientas rechazo, puede que te impacte y es casi seguro que te horrorizará, pero leerás hasta la última palabra.
The Washington Post.

Abstengánse las almas sensibles. Pollock se interroga sobre el mal, sobre la parte oscura que hay en cada individuo, desplegando una prosa suntuosa.
Le Monde.
Donald Ray Pollock  nos da lo imposible: historias ágiles y divertidas sobre la gente más triste que jamás se haya visto. Más atrayente que cualquier otro libro de ficción publicado en años.
Chuck Palahniuk (refiriéndose a su anterior libro de relatos  Knockemstiff)
He leído críticas y críticas, y no suelo hacerlo mucho, pero aún no he encontrado ninguna que no haya sido subyugada, atraída magnéticamente por la escritura de este hombre.
Un señor que nació en una hondonada al sur de Ohio llamada Knockemstiff,  un sitio rural nada idílico , al que sólo se llega por equivocación. Trabajó unos cuantos años en una planta cárnica y de ahí pasó a una fábrica de papel. A los 50 años le dio por apuntarse a un curso de escritura en la universidad de Ohio y aquí tenemos el gran resultado.
Cuando fui a comprarlo a una de mis librerías preferidas, la librera se puso nerviosa, gesticulaba deprisa, le brillaban los ojos. Te va a encantar es buenísimo, dijo al final.
El libro se llama El Diablo a Todas Horas, y habla de un niño que le tocó vivir una infancia atroz, donde se confundía a dios con actos diabólicos, para curar el cáncer de su madre, ya que la ciencia no podía, su padre erigió un altar satánico ofreciendo sus oraciones y tributos sangrientos a dios. El niño sólo recuerda un día feliz en su niñez, cuando el padre casi mata de una paliza a un hombre que osó hablar en términos groseros de su madre. La unión de sus vivencias dieron lugar a un odio visceral por la iglesia, y a la violencia como arma defensiva de sus únicos parientes.
Pero hay más personajes, que acaban entecruzándose entre si en la novela, una pareja de asesinos en serie, un tétrico predicador acompañado por su primo, un paralítico que toca la guitarra con costumbres no muy bien aceptadas, otro predicador lascivo y desagradable, cuántas cosas desagradables pasan aquí como si compitieran por el más horrible y asqueroso todavía, un sheriff corrupto que está dejando de beber.
La trama y la descripción es para el placer del que lee. Cómo algo tan horrible cala tanto? Parece que cualquier vida es mejor después de esto. Pero sabemos que todas estas personas existen de verdad, que no son meros personajes de ficción.
Adictivo hasta el final. Creo que el mejor libro que he leído este año. Ha habido muchos pero nunca olvidaré éste. Y ahora… acabo de empezar los relatos de Knockemstiff. Imposible no hacerlo.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Más de un aniversario (espero)



Al escuchar que hoy era el aniversario del asesinato de John Lennon, me ha venido de repente aquella tarde festiva y gris, muy gris.
Estaba en una bañera con agua perfumada hirviendo y un vaso de vino blanco. Por aquel entonces era casi una niña pero había establecido el vino blanco como la bebida de la tristeza y la melancolía, ya.
Me recuerdo llorando, ni siquiera sé por qué a estas alturas, y rellenando la bañera una y otra vez cuando el agua se enfríaba.
Había quedado y estaba acicalándome sin ganas. Hubiera preferido andar llorando por toda la ciudad gris plomizo, ese día, que poner cara risueña y atender a los amigos o al novio de turno.
Y vive dios que el problema no era la muerte de John Lennon, ni de Salinger, el problema era mío y esas melancolías y esas cosas que no salen bien y todo el mundo afuera aguardándome y no dejándome en paz.
Llevo unos días bastante activos socialmente y ya me estoy agobiando, mi cabeza va adquiriendo la textura del corcho gracias a tanta resaca. Me llamo Sylvia y creo que soy alcohólica, te queremos Sylvia. Pero eso da igual.
Hoy que debería ser un día muy importante, esperado poco menos de un año pero casi, sé lo que quiero pero no me sale sentirlo, es decir, decirlo.
Hoy estoy como el día aquel que acabé poniéndome un vestido amarillo impresionante, con algo importante que decir y sentir y me va a costar. Cuando las cosas no se dicen de corazón no son creíbles, y puta! Que el corazón lo tengo, sólo que la cabeza no acompaña, me dejaré llevar por mis miradas y le diré:
Quiero empezar el año contigo, y quiero que el próximo aniversario del asesinato de John Lennon, puedas ver que no estoy triste.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Stone Junction de Jim Dodge

Empieza con Anna Lee, joven embarazada en un orfelinato, no sabe de quien. Anna Lee no ha conocido padres y sigue sus instintos, quiere a su hijo. Las monjas no están de acuerdo pero ella no duda en darle un puñetazo a la superiora y terminar allí hasta el día en que da a luz, en el que envuelve a su hijo Daniel Pearse en una mantita, en un día desapacible y lluvioso y tras intentar robar unos cuantos coches termina haciendo dedo, bajo la lluvia.
La historia empieza así pero no la destriparé entera porque vale la pena leerse el libro, más de 500 páginas de una epopeya loca y alquímica donde da cabida a multitud de sorprendentes, cómicas y tristes aventuras.
Cuando Anna Lee muere , la organización de magos y forajidos en los que andaba metida su madre se hacen cargo de Daniel. Aprende la meditación, el buscar respuestas, el pasar hambre el estar en contacto con la naturaleza, aprende de drogas creadas exclusivamente para fines específicos, ninguna ha de tumbarle, aprende a jugar al póker viajando de garito en garito hasta que se hace un conocedor de ese mundo lleno de humo de tabaco, whiski y horas de no perder de vista al contrincante, donde puedes ser el más rico o el más pobre en apenas unos segundos, aprende el oficio de abrir cajas fuertes y de seguridad sin dejar huellas, aprende el arte de los disfraces, no sólo físicamente sino psíquicamente tras horas y horas de observación y aprendizaje. Para todo esto tiene diversos profesores, los mejores cada uno en lo suyo. El va obedeciendo y aprendiendo, sólo quiere saber quién mató a su madre. Y al fin el mismo jefe de la organización le enseña a desaparecer. Con qué motivo? Robar un diamante mágico con una luz que tiene todas las respuestas y que está en poder de la Cia. El jefe le explica lo difícil que resulta llegar a desaparecer, que en el mundo solo él lo consiguió y que lo dejó porque entrañaba grave peligro de no volver a aparecer, cuando estás en lo más alto, en el éxtasis, no querrás volver y ahí es donde te quedarás al otro lado del espejo. Daniel aprende y consigue robar el diamante para su jefe y mentor pero antes quiere entender por él mismo lo que entraña esa luz que sólo él cree entender y no sigo, ni cuento el final.
Sólo decir que la escritura es exquisita, inteligente, imaginativa y que es un clásico que no debería perderse entre tanta mediocridad.
Lo prologa Thomas Pynchon de una forma magistral como sólo él sabe entender las cosas. Dice que todo el libro es una preparación para el paso final que da Daniel, que según Wittgenstein de ello no se podía hablar, y saber, querer, osar como principal regla de la magia. Da valor a este libro por todo lo que de epopeya posee y por el poder de aventura y fantasía tiene siempre en un mundo paralelo al de la gente sin imaginación.
Críticas:
Absorbente a cada página, logra retorcerte de risa al tiempo que sumirte en la más desoladora trsiteza. Una novela que, literalmente, cambia la vida de aquel que se asoma a sus páginas.


Una de esas novelas monumentales en la que un sinfín de personajes impagables acompañan al lector en una intensa, profunda, divertida e interesante sucesión de aventuras en pos de la sabiduría.


La obra de un genio….Esa clase de libros que te empujan a embadurnarte con sangre de cerdo y a soltar improperios a la congregación desde el tejado.


Thomas Pynchon dijo que leer Stone Junction era como estar en una fiesta donde se celebrara sin parar todo lo que importa. Y saben qué? Es cierto. Sus obras son un carnaval, una locura grandiosa…. Y el autor, el tipo de hombre apasionado y sabio que todos hemos deseado como mentor.

Sólo añadir por mi, que a este escritor si me gustaría conocerlo y tratarlo, porque la vida sería otra cosa totalmente diferente con sus opiniones e ideas.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Descubriendo lo que no seré mañana

No necesito carta de despedida porque ya me despedí muchas veces y siempre era por lo mismo.
Fue culpa mía no ver su piel sin temperatura, fue culpa suya mostrar calor en alguna ocasión. Pero fue más culpa mía no saber ver la nada carente de todo, la nada más absoluta, habiendo tantas cosas por ver.
Ya pasó.
También va pasando el tiempo imparable, con las estaciones, algunas perezosas y otras que simulan plumas de pájaros blancos. No me gustan los pájaros muertos. Pero el mundo tiene mil corazones y mil mentes y mil manos y mil piedras.
Yo descubro mas piedras, más corazones y más extravíos, pero descubro, porque moriré de veras el día en que esté ciega.
Un corazón me dijo ayer, no sólo has de mirar, has de enseñarte. Todos tenemos algo que poder enseñar y luego me alabó y no me creyó si quise mentirle, porque ese corazón me vió.
Otro corazón medio muerto, asfixiado por su mente brillante, dejó escritas unas palabras, unas palabras que revolotean en mi mente desde hace bastantes días.
“Tú eres tu propia enfermedad…. Te das cuenta….cuando miras en el agujero negro y éste lleva tu cara. Cuando la Enfermedad simplemente te devora por completo, o más bien, cuando simplemente te devoras a ti mismo. Cuando te matas. Todo ese conflicto acerca de las personas que se suicidan cuando están <<gravemente deprimidas>>, cuando decimos, ¡Dios mío, tenemos que hacer algo para que dejen de matarse!, todo eso está equivocado. Porque ¿saben?, todas esas personas ya se habían suicidado en lo que de verdad importa……cuando se suicidan, tan sólo están siendo disciplinadas”

Por qué no puede ser una opción el arte? Por qué no, la rama donde agarrarte?
Mientras transcurre el tiempo tranquilo y salen corazones algún instante.
Y mientras todo es blanco.
Menos esa mancha de allí, que ennegrece la belleza o le da otra dimensión.

martes, 27 de noviembre de 2012

Una cierta serenidad

En los submundos donde a veces me sentaba a tocar la guitarra, a veces me salían las alas y me elevaba, y cuando tocaba correr y escapar siempre había alguien tirando de la mano y yo.... ciega siguiendo esa velocidad.
Era un mundo lleno de submundos.
Y cada vez me detenía más en ellos y ya me alejaba simplemente silbando, con esa seguridad que te da el perder el miedo.
La desconfianza siempre me daba la razón, aunque se la quitara a los demás.
Y creyendo ser fuerte la despedí, aunque siempré la miré de reojo.
Trigo limpio y trigo sucio
Separa el heno de la paja
y de pequeña el arroz
Esos ejercicios, de qué servían o de qué sirven?
Encontré la verdad y me aferro a ella como si no existiera ya nada y el mundo y submundos estuvieran vacíos y fueran el mismo cielo o el infierno.
Siento pena, mucha pena y tristeza.
Y no es por mi.
Hay quien se ríe a carcajadas. ;-))))
Y no es por mi.
La serenidad. Esa es la palabra que define el no hacer tonterías.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Es que te veo

SSSSSShhhhh. No me llames por mi nombre.
Llámame chica, como si fuera la única en el mundo.
No quieres estar conmigo a solas.
Pero no te despegas de mi lado.
De qué tienes miedo ?
De quererme? De que te quiera?
Sólo quiero saber por qué me temes y a la vez te escondes en mi?
Y a la vez sólo miras por mi?
Y sonríes y sonríes y sonríes
Cuál sería nuestra canción?

martes, 13 de noviembre de 2012

El cansancio

El cansancio
El cansancio. De nuevo, el
cansancio. El esfuerzo por
sobrevivir. Reiterado

Observar las nubes.
Dentro.
Barrer.
Dentro.

Elegir quedar.

                                       Toda nube
lleva una trayectoria. Asumir
la trayectoria. Imposible
barrer todo siempre. Está el
cansancio.

                              Aunque también el de
las trayectorias. De ver pasar las nubes.
También ese cansancio.

                                                  Entonces,
por un momento, ahora.
Sin voluntad. Y casi está bien.
Hasta pensar el estar bien y convertirlo
en nube. En trayectoria.

De "Hilos" 2007

Chantal Maillard

UN GRAN CAMBIO

Pasan muchas cosas mientras no ocurre nada. Parece tiempo muerto, todo se sucede sin hechos trascendentes ,ando muy despacio, nunca he sido tan lenta, no pienso nada más que en que el tiempo pase, miro y no veo más que marionetas y decorados sin lustre.
He sido fuerte y he creido poder con todo, no he tenido piedad ni solía perdonar porque siempre me hallaba a esa hora en otra dimensión.
Ahora ya no quiero ser fuerte, quiero ser humana, sabiendo de esa imperfección, ahora la batalla está en la lucha cuerpo a cuerpo con los inhumanos.
Sufro de melancolía, le decía a una amiga, pero no, ojalá. No estoy triste. Y leo la noche azul y me encuentro hipnotizada entre palabras que parecen tener sentido cuando se están fijando en el mismo mundo que el mío. Que bonito poder decidir algo, que bonito querer decidir algo.
Noto que me queda menos para salir de esta campana en donde me encuentro aislada.
Quiero salir con la gente que quiere hacer lo mismo que yo. Quiero un libro de astronomía encuadernado a todo color con esas fotos de estrellas y constelaciones.
Quiero tener el punto de crueldad hasta con los que quiero, ese punto tan preciso que no llega lejos.
Quiero poder disfrutar de las noches azules aún sabiendo que son la premonición de noches más largas, de días más cortos. Quiero poder enfrentarme a la lluvia, al viento, a la nieve, que tanto me fastidian. Y quiero ser deshonesta sin tener que echármelo en cara porque de todas formas , nos merecemos a nosotros mismos.
Nunca te preguntes por qué pasó esto o lo otro. Sólo aprende las consecuencias. Si intentas averiguar que pasó llegarás a una respuesta errónea.
Y casi estoy en el penúltimo peldaño para llegar a abrir la ventana, para atreverme a mirar fuera, para poder hablar y abandonar este mutismo y soy consciente de los grandes amigos que tengo que están ahí aunque no les hable, aunque no les conteste, que me aconsejan y me abrazan y no esperan mi voz. Tengo un sentido de gratitud hacia mucha gente, una gratitud que sé que nunca estará a la altura de lo que por mi se ha hecho.
Los demás, los que no saben verme, no me interesan.

sábado, 27 de octubre de 2012

Mística

Hoy nació hace años mi poeta favorita.
Un poema que escribió de niña.


El aire es un molino de garfios -
Preguntas sin respuesta,
Centelleantes y ebrias como moscas
Cuyo beso insoportable punza
Los fétidos vientres de aire negro bajo los pinos de verano.

Recuerdo
El olor muerto del sol en las cabañas de madera,
La rigidez de las velas, los extensos sudarios de sal.
Y una vez que uno ha visto a Dios, ¿qué remedio hay?
Y una vez que uno ha sido atrapado

Sin que sea descuidada parte alguna,
Ni un dedo de las manos, ni uno de los pies y que uno ha sido usado,
Enteramente usado, en las conflagraciones del sol, esas manchas
Que se alargan desde antiguas catedrales,
¿Qué remedio hay?

¿La pildora de la comunión?
¿Caminar junto a aguas inmóviles? ¿La memoria?
¿O recoger los fragmentos brillantes de Cristo
En las caras de los roedores,
Esos come-flores mansos

Cuyos anhelos son tan poco elevados que están cómodos -
La jorobada en su pequeña y limpia casa
Bajo los rayos de las clemátides?
¿No hay gran amor? ¿Sólo hay ternura?
¿Recuerda el mar

A quien caminó sobre él?
Las moléculas rezuman sentido.
Las chimeneas de la ciudad respiran, transpiran las ventanas,
Los niños brincan en sus cunas,
El sol florece, es un geranio.

Aún no se ha detenido el corazón.

Sylvia Plath.

viernes, 26 de octubre de 2012

Mi depresión

Quizá todo tenga un por qué.
Este tiempo depresivo, en el que no me levantaría de la cama, y en el que no me apetece hablar, ni leer, ni hacer nada, sólo esconderme.
Me veo obligada a acudir al trabajo, a atender a cargas familiares, y por ello me entreno, hago lo que nunca me apetece hacer y ahora lo hago por castigo, con un esfuerzo sobrehumano, y así las obligaciones diarias que se me hacen una montaña, como el simple hecho de levantarme de la cama y afrontar el día, no son tan duras. He arreglado ropa que hace años debí tirar ya. Estoy ordenando facturas y demás papeleo absurdo, etc
Soy incapaz de leer, algún ratito en que no me siento tan mal, pero prefiero no juntar en el tiempo este proceso viral del carácter con esa afición mía que tanto placer me proporciona, porque sé que la lectura, nunca ha sido culpable de nada malo.
Mientras espero que la química empiece a hacer su cometido, este tiempo en el que soy incapaz de relacionarme con el mundo exterior lucidamente, lo aprovecho para cambiar el carácter, para reflexionar. Este tiempo de depresión es un simple cambio de mi persona, un cambio brutal y no a pequeñas dosis diarias casi imperceptibles. Ya me ha pasado anteriormente, son las supuestas crisis. Sólo que ésta cursa sin dolor, con vacío que es peor.
Desde hace años estaba en una fase en la que pocas cosas me hacían daño, supongo que construí una pared alta y resistente para ello y esa pared era inmune hasta para mis deseos. Ejercía tal control, me sentía tan dueña de mi que poco a poco fui perdiendo la humildad y me doy cuenta estos días y no me gusta. Hablaba el otro día con una amiga y se lo comentaba, esto mismo, y ella que está en una fase parecida a la mía, me decía, a mi me pasa lo contrario, soy tan humilde que siempre pierdo, pero creo que es la única forma de sentirme bien. Y le comenté: y por qué no un término medio? Primero tú, pero haciendo concesiones a lo que valga la pena. Eso me valía a mi. Ella quería seguir siendo más humilde, ayudar más, aunque perdiera. Me temo que yo ya nunca podría ser así y eso va en la forma en la que has vivido o como te ha tratado la vida, amén del carácter y personalidad genética. Pero sí un poco más humilde.
También es una preparación del cambio de la persona respecto de su edad, porque claro que es importante el físico, ya puedes tener la mente de una veinteañera que el cuerpo no te acompaña, ni en estética ni en salud. Que inocente me parece el dicho, tienes la edad que quieres tener.
Aún me queda mucho por recorrer en esta crisis, pero la voy asumiendo como tenía asumido el dolor, creo que sirve para algo, aunque sea terriblemente molesta y agotadora, como una enfermedad postrante.
Y aún así encuentro minutos en los que algo sobresale y brilla, como esta canción que escuché mientras me obligaba a hacer deporte.

sábado, 20 de octubre de 2012

Sueños I

Por fin hoy he soñado, pena que no lo recuerde bien, pero he soñado. Albricias!
En el sueño:
Me rodeaba mucha gente, estábamos en un pueblo de costa, creo que era Miami, ya ´se que Miami no es un pueblo, pero en el sueño era un pueblo y la costa era de Miami y de toda la gente que me rodeaba muchos eran mafiosos, o sea, de esos que no sabes muy bien a que se dedican pero están ahí y lo saben y dominan todo.
No sé por qué yo iba a un psicólogo.
Era la joven hermosa que fui y que nunca fui. Brillaba en mi silencio y en mi rincón, y me rodeaban y opinaban de lo que le contaba al psicólogo. Me sorprendía que supieran que iba y qué le contaba, y por eso creo que eran de la mafia, y porque llevaban sombrero. Todo esto sucedía en la plaza del pueblo y en la actuación mediocre que allí se daba. Me protegían y a mi me daba igual, porque sólo tenía una cabeza, unos ojos y un corazón que eran para O.P. que estaba en su rincón mirándolo todo.
Yo llevaba un vestido negro con brillantitos y caminaba por un callejón oscuro y estrecho sin casas, sólo altas paredes. O.P. me seguía a distancia y en silencio. Y quise volver a recorrerlo y veía en hilera en el suelo brillantitos que le faltaban a mi vestido. Y O.P. ya no estaba y a mí me daba igual que se hubieran caído todos los brillantes. Dudéun segundo si ir recogiéndolos para concluír enseguida que no, que el vestido seguía teniendo brillantes y que seguiría poniéndomelo hasta que no quedara ninguno.
Y no sé por qué el mundo seguía en la costa y al sol, cuando en el callejón era de noche.
Lanchas hacían carreras sorteando los picos salientes y zigzagueantes. Eran los chicos de los sombreros.
Y yo desde tierra firme miraba y me nacía la sonrisa y la bondad que hubo una vez que tuve y no tuve y en el sueño seguía teniéndola.
La sensación al despertar era la de O.P. invadiendo mi alma.