sábado, 20 de octubre de 2012

Sueños I

Por fin hoy he soñado, pena que no lo recuerde bien, pero he soñado. Albricias!
En el sueño:
Me rodeaba mucha gente, estábamos en un pueblo de costa, creo que era Miami, ya ´se que Miami no es un pueblo, pero en el sueño era un pueblo y la costa era de Miami y de toda la gente que me rodeaba muchos eran mafiosos, o sea, de esos que no sabes muy bien a que se dedican pero están ahí y lo saben y dominan todo.
No sé por qué yo iba a un psicólogo.
Era la joven hermosa que fui y que nunca fui. Brillaba en mi silencio y en mi rincón, y me rodeaban y opinaban de lo que le contaba al psicólogo. Me sorprendía que supieran que iba y qué le contaba, y por eso creo que eran de la mafia, y porque llevaban sombrero. Todo esto sucedía en la plaza del pueblo y en la actuación mediocre que allí se daba. Me protegían y a mi me daba igual, porque sólo tenía una cabeza, unos ojos y un corazón que eran para O.P. que estaba en su rincón mirándolo todo.
Yo llevaba un vestido negro con brillantitos y caminaba por un callejón oscuro y estrecho sin casas, sólo altas paredes. O.P. me seguía a distancia y en silencio. Y quise volver a recorrerlo y veía en hilera en el suelo brillantitos que le faltaban a mi vestido. Y O.P. ya no estaba y a mí me daba igual que se hubieran caído todos los brillantes. Dudéun segundo si ir recogiéndolos para concluír enseguida que no, que el vestido seguía teniendo brillantes y que seguiría poniéndomelo hasta que no quedara ninguno.
Y no sé por qué el mundo seguía en la costa y al sol, cuando en el callejón era de noche.
Lanchas hacían carreras sorteando los picos salientes y zigzagueantes. Eran los chicos de los sombreros.
Y yo desde tierra firme miraba y me nacía la sonrisa y la bondad que hubo una vez que tuve y no tuve y en el sueño seguía teniéndola.
La sensación al despertar era la de O.P. invadiendo mi alma.


No hay comentarios:

Publicar un comentario