Era un mundo lleno de submundos.
Y cada vez me detenía más en ellos y ya me alejaba simplemente silbando, con esa seguridad que te da el perder el miedo.
La desconfianza siempre me daba la razón, aunque se la quitara a los demás.
Y creyendo ser fuerte la despedí, aunque siempré la miré de reojo.
Trigo limpio y trigo sucio
Separa el heno de la paja
y de pequeña el arroz
Esos ejercicios, de qué servían o de qué sirven?
Encontré la verdad y me aferro a ella como si no existiera ya nada y el mundo y submundos estuvieran vacíos y fueran el mismo cielo o el infierno.
Siento pena, mucha pena y tristeza.
Y no es por mi.
Hay quien se ríe a carcajadas. ;-))))
Y no es por mi.
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