sábado, 8 de diciembre de 2012

Más de un aniversario (espero)



Al escuchar que hoy era el aniversario del asesinato de John Lennon, me ha venido de repente aquella tarde festiva y gris, muy gris.
Estaba en una bañera con agua perfumada hirviendo y un vaso de vino blanco. Por aquel entonces era casi una niña pero había establecido el vino blanco como la bebida de la tristeza y la melancolía, ya.
Me recuerdo llorando, ni siquiera sé por qué a estas alturas, y rellenando la bañera una y otra vez cuando el agua se enfríaba.
Había quedado y estaba acicalándome sin ganas. Hubiera preferido andar llorando por toda la ciudad gris plomizo, ese día, que poner cara risueña y atender a los amigos o al novio de turno.
Y vive dios que el problema no era la muerte de John Lennon, ni de Salinger, el problema era mío y esas melancolías y esas cosas que no salen bien y todo el mundo afuera aguardándome y no dejándome en paz.
Llevo unos días bastante activos socialmente y ya me estoy agobiando, mi cabeza va adquiriendo la textura del corcho gracias a tanta resaca. Me llamo Sylvia y creo que soy alcohólica, te queremos Sylvia. Pero eso da igual.
Hoy que debería ser un día muy importante, esperado poco menos de un año pero casi, sé lo que quiero pero no me sale sentirlo, es decir, decirlo.
Hoy estoy como el día aquel que acabé poniéndome un vestido amarillo impresionante, con algo importante que decir y sentir y me va a costar. Cuando las cosas no se dicen de corazón no son creíbles, y puta! Que el corazón lo tengo, sólo que la cabeza no acompaña, me dejaré llevar por mis miradas y le diré:
Quiero empezar el año contigo, y quiero que el próximo aniversario del asesinato de John Lennon, puedas ver que no estoy triste.

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