domingo, 27 de noviembre de 2011

William Carlos Williams

Me entraron deseos irreprimibles de leer poesía, fuí a la estantería de libros de poesía, y con los ojos cerrados, a tientas cogí un libro cualquiera. William Carlos Williams antología bilingüe.


Abril es el mes más triste
 ´
Allí estaban
acoplados
perro y perra
copulando al compás

Entonces
cuando él alcanzó el estertor
y se separaron
ah cómo retozaba

ella junto a él
juguetona
y danzarina
y qué desconsolado

se retrajo él
sombrío
mientras ella le seguía
por entre la maleza


Y qué es lo mejor o peor? La alegría fugaz de la perra? La segura inmersión en la tristeza del día después, cuando , quizá , no quede nada? O.. La alegría fugaz del perro cuando calma el ansia? Si antes del día después ya es presa de una infinita tristeza, al ser incapaz de no tener nada más
El acto

Ahí estaban las rosas, bajo la lluvia.
No las cortes, supliqué.
No durarán mucho, dijo ella.
Pero están tan hermosas
dónde están.
Bah, todos fuimos hermosos una vez,
dijo,
y las cortó y me las puso
en la mano.


La fuerza del recuerdo es tan reconfortante y a la vez etéreo y bello, aunque es dificil elegir el recuerdo que más nos gusta o conviene. El de las rosas bajo la lluvia o el de las rosas ya cortadas y apenas sin vida, desde ese momento. Quiero recordar las rosas bajo la lluvia sin sentir la lluvia y que no ciegue mi recuerdo el olor y el tacto del comienzo de la decadencia

.

domingo, 20 de noviembre de 2011

No desperteís a Lydia

Tal vez porque soy realista me paso el día fuera de la realidad o soñando despierta. He adquirido una destreza impresionante para poner los pies en el suelo en un segundo, lo mínimo imprescindible para lo más importante y para subsistir. Que ya me lo decía un amigo cuando le dije que sonaba el teléfono: pero en la realidad o en tu nube?. La fea y rutinaria y desprovista de todo encanto, la realidad , me tiene harta. Y me voy corriendo detrás como abducida por ovni cuando alguien hiperinteligente me habla en su lenguaje, cuando me sorprenden, cuando juegan fuerte y tu crees poder con el adictivo juego, cuando intentan follarme con la mente que es lo más poderoso que existe. Chulita yo que creo que en un salto me paso al otro lado, pero hay tanto ruido que al final se despertará Lydia. De hecho ayer se despertó, la he visto otra vez dormida con "una temporada en el infierno" caido y abierto a sus pies. A Lydia le importa un comino la realidad y los sueños, de personalidad adictiva y fuerte a su pesar se mueve por impulsos, es incapaz de analizar con el pensamiento, analiza con hechos y...como algo no lo impida, con tanto ruido se despertará.
No desperteís al dragón. Y no me refiero a TU dragón. Me da igual quien haya cerrado la puerta ni qué puerta es, debe permanecer así un tiempo, hasta que Lydia duerma más profundamente o hasta que tenga el valor de volver a jugar o el valor de reconocer que la hiperinteligencia adictiva no contiene nada de inteligencia emocional que tanta falta hace, sobre todo a los demás.

"Antes, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde se abrían todos los corazones, donde todos los vinos corrían. Una noche, me senté a la Belleza en las rodillas. - Y la hallé amarga. - Y la insulté.
Me armé contra la justicia.
Me escapé. ¡Oh bujas, oh miseria, oh odio! ¡A vosotros se confió mi tesoro!
Logré que se desvaneciera en mi espíritu toda la esperanza humana. Contra toda alegría, para estrangularla, di el salto sin ruido del animal feroz.
Llamé a los verdugos para, mientras perecía, morder las culatas de sus fusiles. Llamé a las plagas para ahogarme en la arena, la sangre. La desgracia fue mi dios. Me tendí en el lodo. Me sequé al aire del crimen. Y le hice muy malas pasadas a la locura.
Y la primavera me trajo la horrorosa risa del idiota. Habiendo estado hace muy poco a punto de soltar el último ¡cuac!, se me ocurrió buscar la clave del festín antiguo, donde había tal vez de recobrar el apetito.
La caridad es la clave. - ¡Esta inspiración demuestra que soñé!
"Seguirás siendo hiena, etc.", exclama el demonio que me coronó de tan amables adormideras. "Gana la muerte con todos tus apetitos, y tu egoísmo y todos los pecados capitales." ¡Ah! Ya aguanté demasiado - Pero, querido Satán, te lo suplico, ¡menos irritación en la pupila! Y mientras llegan las pequeñas cobardías rezagadas, tú que aprecias en el escritor la carencia de facultades descriptivas o instructivas, te arranco unos cuantos asquerosos pliegos de mi cuaderno de condenado

Una temporada en el infierno (Arthur Rimbaud)
Cuántas veces he leído este inicio!!! Unas dos mil

martes, 15 de noviembre de 2011

Todo o nada

Canción de Nacho en el homenaje al director de cine Mike Leigh


http://www.youtube.com/watch?v=4IvP2jc72mI&feature=related

Un visillo roto un golpe en la pared
toda la tristeza que este día puede contener
entre todo o nada, no elegimos nada
y ahora la apatía ha ganado sobre la batalla
se acuesta a mi lado y una mirada breve
juro que no haré ni un esfuerzo más
y sin embargo se mueve

Hacer el idiota por no enloquecer
luego hacerse el loco por no cometer otra idiotez
hoy miré en el metro las caras de la gente
y todas me decían que esta vez no iba a ser diferente
un árbol muy viejo que poco a poco muere
una cara blanca tras el cristal
y sin embargo se mueve

No aceptando nada lo he soportado todo
es difícil avanzar cuando tus pies están hechos de plomo
esta noche en casa no habrá nada que decir
sólo una preguna ¿Pero qué quieres qué quieres de mi?
si el que algo recibe siempre algo debe
nuestra deuda ya se puede cancelar
y sin embargo se mueve

Hay algo en sus labios me mira y no se atreve
yo no puedo hacer ni un esfuerzo más
y sin embargo se mueve


Es que me quedo sin palabras a la altura

sábado, 5 de noviembre de 2011

El ju ju ju ju ju ju juego

Una de las cosas que más me gustan aparte de tomar tés mezclados y comer chocolate con mazapán, así a pelo, es jugar. Desde niña he tenido esas ansias de juego, cuando mis hermanos me quitaban de un empujón de sus trenes y scalextrics, cuando no me pasaban ni una pelota en los partidos de fútbol organizados con la pandi masculina, cuando no quedaban raquetas e intentaba dar con la mano. Odiaba jugar a las muñecas, odiaba ese tipo de juegos de simulación. Quería participar y probarme, no me importaba ganar o perder sólo jugar, a mi manera, con otros.
De joven jugué a todo tipo de juegos, inocentes y no tanto. Gané en unos cuantos y perdí en la mayoría. Hubo derrotas muy crueles que me motivaban a seguir jugando, esgrimiendo: más no puede doler, esta vez ganaré porque no tengo miedo y la victoria, la victoria será el éxtasis del que todos estamos hambrientos. Aquí, ya quería ganar, pese a que me veía con fuerzas para perder.
Después vinieron largos años donde nadie jugaba, la gente fruncía el ceño y obraba como debía de ser, a lo más que podías aspirar era a una sonrisa y un “lo has hecho bien” o la ignorancia y el silencio. Las personas en la edad adulta y sus variopintos problemas, actúan así, no juegan más que al póker, de vez en cuando.
Al escapar de ese círculo donde el escrutinio es norma general, y ya con cierta edad, la verdad es que me sigue gustando el juego. Muchos tipos de juegos. Hasta los más sencillos.
Los juegos donde sé con quien estoy compitiendo y con los que me siento como en las nubes cómodas de edredón y en los que no me importa perder y en los que parezco una niña jugando al parchís, si te descuidas te como todas las fichas, me cuento 20 y te gano y tú aún no empiezas, esa victoria tranquila y dulce.
Los juegos que quizá no se me dan bien o me aburren, en los que juego porque no puedo evitar jugar, y me da exactamente igual lo que pase….
Y esos juegos peligrosos, que quiero ya olvidar y a los que juego porque no hay otro remedio que cruzar la calle, más de una vez tengo mis motivaciones personales, como pueden ser sobrevivir o terminar jugando al parchís con esos jugadores (las blancas y esponjosas nubes de algodón)
Cuando me voy perdiendo en la posición del juego o cuando parece que no es un juego, o no sé el camino de la casilla final, me imagino un partido de tenis. Trato de vigilar que no sea la pelota. Soy jugadora desde siempre. Y me gusta jugar. Ni dado, ni ficha ni pelota, yo quiero jugar. Aunque me equivoque si lo hago contra Becker o McEnroe y aunque prefiera jugar al parchís .
Creo que eso está más que claro, no soy la pelota con la que jugar. Depende del juego ganaré o perderé, pero siempre, siempre, jugaré y no lamentaré mi suerte



lunes, 31 de octubre de 2011

La teoría del espacio invadido

Que todos estuviéramos a gusto con nosotros, en nuestro espacio individual sería lo normal incluso de uso obligatorio. Que la sociedad te haga a veces celebrar pequeños y sencillos picnics o grandes fiestas de abolengo, o que uno mismo busque expresar su delirio y hasta jactarse de él,o que esté tan indignado que quiera hablar con alguien, es lo que mueve la maquinaria de la teoría del espacio invadido.
Uno está de pie, cómodo, guardando la distancia prudencial según Antonio vega y la adecuada según la rosenvinge. Enfrente tenemos a otro individuo de nuestra especie, poco más o menos. Y poniéndonos inocentes pero sinceros  damos un paso 1º, luego otro, hacia la otra persona. La tendencia natural (que no la única)del otro individuo consiste en echarse hacia atrás. Le estás invadiendo su espacio, no se siente cómodo y se aleja, con lo cual, tú, que osadamente querías acercarte un poco lo has hecho demasiado y has creado una fisura que no sabes adonde conducirá. Pasa un tiempo y ese mismo individuo de tu especie, cuando más tranquila estás intentando leer a Yeats y sus serpientes se te aproxima a ver que lees, y entonces tú le das la vuelta al libro y echas el cuerpo hacia el lado contrario.
Y te preguntas por qué he de dejar que invada mi espacio a aquel que no se deja invadir el suyo?
Vale! Dices, probaré a no apartarme, pero para eso he de acercarme 1º.
Le dices una frase amable, te acercas para interesarte y cuando vas a besarle en la mejilla, se echa hacia atrás. Pero dónde vas? Piensa el otro. Ahora sólo me toca esperar a que se acerque para pedir disculpas porque se ha dado cuenta de que tú no querías invadir su espacio eternamente , era un comienzo de algo y se negó sin motivos. Pero esta vez, no me apartaré.
Sin miedo a nada te quedas inmóvil cuando pretende hablarte al oído, pero eso activa un extraño mecanismo en el otro que hace que piense que tiene poder sobre ti y que tu espacio no vale nada. Ahí cometiste un error. No tienes argumentos morales para decirle: rompiste la regla de la distancia debida y debes pagarlo de una u otra forma.
Cuál es el equilibrio?
Sin duda el vaivén hacia atrás y hacia adelante, ahora tú, ahora yo y no permitir que invadan tu espacio
Qué nombre le pondremos a este resultado? Para qué demonios me hago esta pregunta? No busco una definición.
Pero no dudo que es estúpido y que es así.

domingo, 23 de octubre de 2011

Los suicidas

Ahora que lo preguntas, la mayor parte de los días no consigo recordar.
Camino vestida, sin marcas de ese viaje.
Luego la casi innombrable lascivia regresa.

Ni siquiera entonces tengo nada contra la vida.
... Conozco bien las hojas de hierba que mencionas,
los muebles que has puesto al sol.

Pero los suicidas poseen un lenguaje especial.
Al igual que carpinteros, quieren saber qué herramientas.
Nunca preguntan por qué construir.

En dos ocasiones me he expresado con tanta sencillez,
he poseído al enemigo, comido al enemigo,
he aceptado su destreza, su magia.

De este modo, grave y pensativa,
más tibia que el aceite o el agua,
he descansado, babeando por el agujero de mi boca.

No se me ocurrió exponer mi cuerpo a la aguja.
Ni siquiera estaban la córnea y la orina sobrante.
Los suicidas ya han traicionado el cuerpo.

Nacidos sin vida, no siempre mueren,
pero deslumbrados, no pueden olvidar una droga tan dulce
que incluso los niños mirarían con una sonrisa.

¡Empujar toda esa vida bajo tu lengua!
que, por sí misma, se convierte en una pasión.
Es la muerte un hueso triste, lleno de golpes, se diría,

y a pesar de todo ella me espera, año tras año.
para reparar delicadamente una vieja herida,
para liberar mi aliento de su prisión dañina.

Balanceándose, así se encuentran a veces los suicidas,
rabiosos ante el fruto, una luna inflada,
abandonando el pan que confundieron con un beso,
dejando la página del libro abierta al azar,
algo sin decir, el teléfono descolgado
y el amor, lo que quiera que haya sido, una infección.
Anne Sexton

domingo, 16 de octubre de 2011

Reunión especial, momentos únicos

El otro día estuve en una reunión de viejos amigos, viejos dinosaurios. La alegría de aquellos días ahora es más alegría cuando nos encontramos ,porque desaparecen los malos momentos de entonces y los malos que puedas tener en tu vida de hoy.
Vuelves a confíar un poco en la gente porque ves que sí, es posible, que exista la gente sana que sólo quiere divertirse y agradar, ese esfuerzo que pocos valoran, el intentar agradar, sin necesidad de ser budista o gilipollas.
Vi a muchos personajes que siguen siéndolo de mayores, distintos, auténticos, a amigos de amigos que te sacan a bailar, a amores.... amores que son un amor, por algo una se enamoraba de ellos, pero sin el cubrepolvo de éste, sin esa alienación que nos hace peores. Recuerdo especialmente a uno de ellos con el que acabé muy mal y el reencuentro fue especial y emocionante. Tantos recuerdos!!! Y aún faltaban los que se fueron a vivir fuera, los que murieron, los que están enfermos, pero se les recordaba con una alegría infinita. Esa noche con tanta emoción golpeando el pecho, me costó dormir pero me despertó un mensaje del amigo con el que en otro tiempo acabé tan mal, un mensaje de esperanza de contiunuidad en la amistad, un mensaje que corroboraba que no fue solo un sueño, me he alegrado tanto de verte!!!
Y la foto que nos hicieron la guardo en mi carpeta de fotos importantes y en un rincón de por ahí dentro mío.
Me ha parecido curioso, tras ver otra foto en la que aparecíamos varios, en que realmente la actitud no cambia. Todos con sonrisa franca de alegría, nadie posaba ni forzaba, y yo con mis pelos de loca, nada quietud ni aplomo, yo la rara que todo lo vive de una forma especial. Hay fotos de pulitzer por lo que expresan, y ésta me lo parece.
Una noche especial de música y cerveza y sobre todo de alegría y buen rollo.
He recordado la imagen final de una de mis películas favoritas

http://www.youtube.com/watch?v=Y3lDcUJXN6U&feature=related

miércoles, 12 de octubre de 2011

El Pilar en Zaragoza

El puente pintaba de maravilla. J y sus dos ex novias G y S, y luego B como hiperactivo y chistoso y E que a su vez era ex de S. Todos metidos en un coche utilitario, el de B. Íban a Zaragoza a casa de M, la actual novia de J, y a romper por los garitos de la zona.
J contando maravillas, que si el tubo, que si la sala x donde actuaban y, que si M era genial. G con su tarro de speed con granos de arroz, por la humedad, esto no es para vosotros , esto es para buscarme la vida en zaragoza que no llevo ni un clavel. Un poquito, un poquito, decían todos y G que era guapa, cool y toda bondad preparaba lineas para todos. S con dolor de garganta, mierda tenía que haberme quedado, tengo fiebre, no me encuentro bien. E gritando, quita eso, pon a éstos y alargaba un cd.
Al fin llegaron a casa de M y la genial dama cuando vió a G y S dijo, buscaros la vida, en mi casa no os quedaís. Pero cabrona, estamos en Zaragoza en las fiestas del Pilar, decía G, y yo no me encuentro bien apostillaba S. Ese es vuestro problema, no?, y G si no la cogen , le da.
Mira J, a ver que hacemos ahora!!! J se apartó para hablar con M y volvió con las manos en los bolsillos y dijo, vamos a tomarnos unas cervezas. Eso es todo? Dormimos en la calle? o no dormimos? Pues yo tengo frío y fiebre, apostilló S.
Cansados de tapas frías, bocadillos secos y litros de vino, fueron a ver una actuación de un grupo maño, y allí que se subió bunbury y S dijo, de qué me suena? E que no lo aguantaba se fue a por cervezas. Y por la noche casi sin speed G decía , quien me paga una copa? y se arrimaba a gente joven, soplaba su flequillo naranja hacia arriba y decía probad esto!!!, después de 7 rayas S se metió en el coche encogida, no aguantaba el humo de los garitos, J se largó con M, el muy traidor, E se lió a hablar con el dueño de la sala, B, bailaba como un loco, G ligaba, vendía y guiñaba ojos.
A las 8 de la mañana , nadie reía,el bajón, el frío, el cansancio....
Vamos a desayunar! No tengo hambre. Pues la última decía J. Tu eres un cabrón decía B. G no tengo un duro y lo que teníamos que hacer es ir a darle de hostias a M. E se partía el culo de ver a todos hundidos. S dijo vámonos a casa. Ya!. No!! y S se largó a la estación, cogió el primer tren de regreso, mosqueada sobre todo con E que es el que más insistía en quedarse. Casi llegó a la ciudad a la vez que los demás.
El grupo sufrió un poco de grieta, el viaje un fiasco
Este es mi recuerdo de las fiestas de la virgen del pilar. Como para volver para restablecer perspectivas. Ah! yo era S.

viernes, 7 de octubre de 2011

Ansiedad y vacío y derrumbe

Con ataques de ansiedad muy seguidos comenzó pronto. Al principio se asustaba mucho, no era miedo a morir. Sí tenía esa sensación, por lo que era miedo a la sensación de morirse. Morirse es dejar de ver, y respirar, así poco a poco poéticamente? No. La sensación de morir es ver como agonizas y nada ni nadie puede hacer nada, es un ataque al orgullo y dignidad, es no controlar el cuerpo ni la mente, es sufrir gritando, es sentir el dolor de la locura consciente. No era el quedarse paralizada, ni el no poder respirar, las manos agarrotadas, la luz brillante alrededor de las palabras y las imágenes, el ver desde fuera algo que fue hace un momento tu mundo. Eso no era morir, era un ataque de ansiedad. O de angustia.
Nunca quiso entrar en detalles truculentos del mundo en el que se metió, y en el que sólo quería permanecer de vez en cuando, pero el precio era acarrear con consecuencias de los demás. Me dijo que al principio todo era perfumado , decadente pero bello y terciopelo, cuando no carmín y estrellas de brillantes. A mitad se perdían las estrellas al correr, el terciopelo se manchaba y con los rizos deshechos y el negro rimmel bajo los ojos, las cosas modificaban en mediocridad. Al final, nadie se acordaba de leer ni de comer ni de guardar secretos y semillas. Ella no quería llegar a eso. Discernía muy bien entre las etapas, pero… tenía ataques de ansiedad. Su mundo entero era lo siguiente: su hermano le robaba, su amigo le pegaba, su amiga se moría, demasiado descontrol para todo su control y me ahorró los detalles.
Empezó a desvariar y a odiar, odió a muerte a su mundo y lo quería reventar. Empezó a estudiar en serio, su mundo emocional estaba destrozado, su cabeza no es que estuviera mejor pero se dijo que tenía que llevarla por otros sitios. Una carrera, unos pocos amigos, muy pocos y un psicólogo, aparte de la medicación para sus ataques y su trabajo, todo a la vez, le llevaban de la mano, en ocasiones de los hombros. Había que atravesar ese desierto , no entendía si lo podría hacer, pero iba a empujones.
Y cuando, poco a poco empezó a vislumbrar, algo confusa, la realidad, estaba aburrida, vacía, mortalmente vacía, la peor sensación que ha tenido. Ese vacío. Cabeza de corcho. Juró que si se reponía, nunca tendría vacío, ese vacío, que devora peor que las ratas.
En eso Lydia era muy seria, muy estricta.


miércoles, 5 de octubre de 2011

Sylvia romántica

-Le quiero
-¿Seguro?
-Sí. Es pensar en él y sentir emociones que me embargan, los ojos se mojan...
-Cómo lo sabes?
-Cómo sé qué?
-Qué le quieres?
-Es una alienación, no tiene explicación, siento como si fuera mi alma gemela, como si me entendiera, yo puedo entenderlo, querría saber siempre más. Él sabe borrar las nubes que se juntan en la frente.
-No existen las almas gemelas. Las cosas hay que trabajarlas y llegar a....
-Qué?. Fabricar a la fuerza algo que no existe? No le veo sentido a eso. Si tuviera que fabricar, construir, sería cosa de hacer proyectos, cesiones, acuerdos, pactos. Eso no lo hago ni conmigo misma.
-Hay que ayudar un poco al amor para que prospere. Trabajando.
-Estás hablando de una especie de relación de pareja. No. No somos pareja.
-Pero cómo!!!! eso no es amor...
-Sólo he dicho que le quiero
-Y entonces que vas a hacer?
-Nada. Qué quieres que haga?. Observarlo. Observarme. Que nada se desborde
-Si lo quisieras, querrías algo más que observar
-Cómo qué
-No sé. Estar a su lado en muchos momentos, que él esté al tuyo. Mirarle cuando duerme, cuando hace ese gesto, oírle, olerle, tocarle, que te cuente...
-Ya. No. No puedo.
-No puedes? y entonces?
-Le sigo queriendo
-No será por mucho tiempo entonces... pero que cuanto antes lo olvides mejor
-Mejor? Por qué?
-Porque sufres por nada, pierdes el tiempo, dejas de buscar otras cosas, quieres más?
-No sufro, me encanta perder el tiempo, es la mejor forma de ir viviendo, perdiendo el tiempo, y qué quieres que busque? otros hombres? para qué querría a otros hombres? O... un perro quizá? te refieres a buscar otro tipo de cosas?
-No necesitas a alguien a tu lado, sentir que los momentos sirvan para algo?
-No quiero que los momentos sirvan para algo en especial, quiero disfrutarlos o llorarlos o mirarlos, no quiero que sirvan para nada. Y sí me gusta tener gente a mi lado , mucha gente, no alguien en especial, con pasar buenos ratos, buenas conversaciones, algún que otro jaleo, y eso es dificil pero es otra historia.... Tenemos dos canales, el de entrada y el de salida. Los amigos meten información,risas, muchos sentimientos y tú, tú luego tienes que sacar eso por el otro lado, de la forma que sepas y puedas. Pero no todo puede ir dirigido a una misma persona. Cada cosa es lo que es.
-Ya sé que no puedes. Si pudieras, qué querrías?
-No quiero más de lo que tengo. Esa emoción es bonita. No quiero una sonrisa forzada.
-Y no quieres decirle todo esto o echarle en cara algo? Es como si fueras autista
-Ya lo estoy haciendo en cierta manera. Y no quiero reprocharle nada. Él es él. Lo que más valoro es el respeto y siempre me he sentido respetada, hace que te sientas una auténtica persona. Eso valoro y mucho.
-Creo que no eres feliz, que nunca lo serás...
-Tú lo eres?
-No. Pero lo intento, tú te quedas quieta
-Si, no lo intento. Aprendí a desear lo que me hace feliz, todo lo demás es un gran regalo al que no pretendo acostumbrarme.
-No te entiendo
-Valoras el silencio?
-Qué?
-No me entiendes

http://www.youtube.com/watch?v=cBhj73WtiZU&feature=results_video&playnext=1&list=PL6E713E0673B239F6

Jesus, don’t cry
you can rely on me honey
you can combine anything you want
I’ll be around
you were right about the stars
each one is a setting sun



don’t cry
you can rely on me honey
you can come by any time you want
I’ll be around
you were right about the stars
each one is a setting sun


our love
our love
our love is all we have
our love
our love is all of God’s money
everyone is a burning sun

lunes, 26 de septiembre de 2011

Pasa el tiempo y no todo cambia

En casa teníamos algunas cosas prohibidas. El emperador, los donuts, la idiotez, la coca-cola, fumar, hacer lo que todos y las chuches. Lo del emperador me parecía bien, por el metal, decía mi padre, lo de la coca cola y los donuts ni me lo planteaba porque no me gustaban, en la idiotez, estaba de acuerdo con él, las cosas había que explicar por qué se hacían, fumar era comprensible porque mi padre tenía una enfermedad pulmonar, siempre ahogándose tan joven, siempre con oxígeno detrás, fumando desde niño. Lo que no llevaba bien era lo de las chuches. Existe una foto mía en la que tendría no sé si el año y medio empinándome un tercio de el aguila y con una caja de galletas desparramada al lado, mis ojos vidriosos y mi pasión demostraba que me encantaba la cerveza y las galletas. Con 7 años me recuerdo en las comidas del finde pidiendo por favor si podía beber un vasito de cerveza y sabes? no había problema, de vez en cuando bebía cerveza. Pero no podía comer gominolas. Cuando ya pude ir sola al colegio, pasaba por un kiosco y me paraba en la puerta mirando, alzándome de puntillas, los ositos rojos y verdes que eran mis preferidos. La señora del kiosco siempre me preguntaba, quieres algo? y yo´no, no y me iba corriendo, ella sonreía y me miraba cruzar la avenida doble , muy transitada. Cuando sacaba alguna moneda me paraba y compraba mis chuches. Un día llegaba tarde al cole y aún así me paré a comprar una tira de ositos, luego crucé corriendo, sin mirar la avenida, y me atropelló un coche. Me vi rodando por el suelo varias vueltas y acto seguido a un señor lívido intentando levantarme, y hablando, sólo que yo lo oía muy lejos, estás bien? dime que estás bien. La señora del kiosco vino corriendo y me llevó a una silla , me dió un vaso de agua y dijo dime tu teléfono que llame a tus padres, entonces recordé las chuches y no las tenía encima, estarían en medio de la avenida chafadas. Bien, mejor, seguro que ha sido por culpa de las chuches pero nadie lo va a saber. Le dije si pero por favor no  digas que he comprado chuches. No te preocupes....
Hoy mi hija, ya es mayor, no le gusta la coca cola ni los donuts ni el emperador, adora las galletas, va sola al colegio, pasa por el mismo kiosco, la kiosquera es muy mayor ya, apenas puede moverse bien. No puede entrar en el kiosco porque lo tiene lleno hasta los topes de revistas y cartones. Desde la puerta vende el periódico del día y el hola de la semana. Ya no tiene chuches. Pero los buenos días nunca han faltado. Mi hija aprendió a saludarla al pasar, era un rito. Y hoy me cuenta la kiosquera, tú no te preocupes que yo la miro al cruzar. Si yo no me doy cuenta de que pasa ella me saluda, me dice buenos días y yo la miro al cruzar. Quieres que le guarde minerales? No, no. Ella ya piensa en otras cosas, ella le gustan las chuches, pero las tiene prohibidas. Ella también? Tambien....Sois iguales, la veo y te veo a ti. Si, es cierto. No te preocupes, que yo la vigilo.Seguro, me quedo más tranquila. Ya quiere venir sola y.... Es que ya es mayor. Si, ya somos mayores.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Es un planteamiento

El otoño ya es un hecho y llega el tiempo de elegir entre tanto y tan poco tiempo, casi ni piensas en que respiras, casi ni sabes quien eres, te vas dejando llevar y aparece un monstruo que te atraviesa y te roba el cuerpo, ya lo dice lol "lo tengo que decir, lo tengo que decir, tu no tienes fondo". Pero en una iluminación entre risa y asco profundo me viene un planteamiento. Aquí no hay más que una regla, probaré a ser tonta y rubia, todo me lo creeré y aunque no lo diga, (qué es eso de andar siempre con la verdad por delante? ya está bien, hombre, ya está bien, vaya descaro! ) te adoraré porque todos somos entes diferentes dignos de admiración (lo voy haciendo bien?) y allá dentro muy dentro donde solo lo pueda ver el psicoanalista que lo tengo prohibido por Michel H. , quedará el poso de mi pensamiento hacia cada una de las milagrosas personas que me rocen en mis días. Pero lo haré de corazón, aquí no hay nada planificado cerebralmente, sólo el planteamiento y la intención. Será todo más fácil, es una ilusión. Sylvia dejará de ser cínica y será digerible para todo el mundo monstruos incluidos, y si me aburro jugaré. De qué sirve la verdad?

http://www.youtube.com/watch?v=jqJKTflmmjo&feature=BFa&list=PLF0E8052294034720&lf=results_video


Y ahora miento casi siempre,
todo el mundo lo hace,
engaño a otros y me engaño a mí.
¿Para qué diablos sirve la verdad?

domingo, 4 de septiembre de 2011

Casi 40º

Uno de los síntomas del alzheimer, escuché hace poco, es ese querer escapar de la situación, el darse cuenta de que lo que padeces no te gusta, y ese querer escapar se traduce en irse a la calle, y no saber volver y perderse. Por qué salen a la calle y se pierden los enfermos de alzheimer? porque quieren escapar de su situación.
Y a veces, yo misma sin saber por qué salgo a la calle sin rumbo fijo.Un dato significativo es que salgo sola, no quiero salir con alguien. El coche, porque quería ir lejos, me ha llevado a un barrio donde trabajé hace ya muchos años. Es un barrio de toda la vida, cerca del mar, un barrio marítimo. Hace ya tiempo que el barrio está degradado, dejado de todas las manos, para así poder luego derrumbar y poner en práctica otros planes, no sé si ya, con la crisis. Parecía que hubiera habido una guerra, muros de antiguas casas derribados, haciendo zig-zags por arriba, con desconchados, con diversas pinturas y pintadas, montañitas de cascotes, y casi con 40º. Un padre sin camisa con un carro de mercadona y algunas cosas dentro, acompañado de su hija despeinada, en medio de la carretera, no se apartaban porque yo estuviera detrás con mi aire acondicionado y la música de Annie B. Sweet, como si de un rebaño de ovejas se tratara, pero sin sentirlo, les he seguido durante un rato. Después un negro de unos 35 más o menos acompañaba y llevaba del brazo a una mujer de unos 58 bastante avejentada, una postal de un amor cualquiera, tantas vidas diferentes, tantas hormigas que ya no ovejas. Un par de chavales enseñando la cinturilla de su ropa interior se enseñaban jeroglíficos desde un movil ultima generación, con la camiseta anudada a la cintura.  Vi el banco donde tiempo atrás iba dos veces al día convertido en una tienda china de todo tipo de objetos y el almacen donde trabajaba ese chico delgado que todos los días me guiñaba el ojo, ya no está el letrero pero la puerta sigue igual. Me acerqué pero no del todo a unas casitas peligrosas donde más de un día iba a parar.Y dando curvas y más curvas llegué al mar de ciudad y aparqué el coche. Andé paseo arriba bastantes minutos, a pleno sol, tenía que ganarme la cerveza, ser consciente de que algo vale algo, porque mal vamos si olvidamos eso. Veía mucha gente, toallas, sombrillas, y me entraba un ligero desagrado, con 40 grados.
Y recordando al Sr. Chinarro y sus vacaciones en el mar me senté en una mesa y pedí una cerveza y mi cabeza entonaba la canción: "Descorcharé el champagne, me dejaré besar, diré que es mío cuánto me rodea, veré el vacío en la marea, y dejaré acertijos en la botella...." Una mezcla de rey del glam y Sergio Makaroff.
El mar y sus onditas de espejo, el horizonte y ese cielo azul, diré que es mío cuanto me rodea..., incluso los 40º , aunque de las personas no respondo, creo que están ahí en sus toallas y en sus mundos, yo en el mío, bien resguardada.

http://www.youtube.com/watch?v=ACR5ncKrNYA&ob=av2e

sábado, 3 de septiembre de 2011

Dry Martini

Cuando no tengas nada que hacer y yo, pase por tu cabeza
nadie podrá oírte así que piensa en mí, como si me quisieras
y desde la otra habitación y arrimado contra la pared
te he escuchado cuestionar hasta el mismo amor y yo pensé
en voz alta pero que mal! muy mal!
era un sueño y ahora es real
Larala larala larala larala larala la la la larala larala
El aire, el aire
quererte es intentar atrapar con las manos el aire, el aire
quererte es como obrar un milagro
quererte es como atrapar con las manos el aire

viernes, 2 de septiembre de 2011

Llevo varios días rumiando como matar este verano. No es que haya estado mal, es que ha sido más verano que nunca, muy loca, muy tonta, muy superficial, dejándome llevar, pisando los charquitos en la playa y destruyendo castillos, son cosas normales que no acaban de cuadrarme porque el vacío por dentro se hace más grande y me fatiga. Si, a mi me fatiga el no pensar. En qué puedo pensar? En nada. En nada? si mi cabeza parece un tiovivo qué hago, que sólo le entre aire y castillos de arena pisados? Y tanto sueño... caminaba tropezándome dormida por las calles y el edificio donde trabajo, en casa se me caía la pluma y todo se manchaba de tinta pero dormida como estaba no lo limpiaba ni recogía, ni pensaba en que tipo de mancha de roscharch se había producido, sentada me quedaba paralizada en el desperezo y a veces me caía a la cama contigua. Mucho sueño, mucha banalidad, para alguien tan loca. Que un chico hablaba de escafandras y percebes y estrellas de mar y fondos del mar y a mi se me abrían las agallas por poder notar ese fresco y silencioso abismo neutral y pacífico y que una temporada allí no me iba a venir mal, ya subiría si acaso luego, otro día. En fin que sin motivos de peso yo quería matar el verano por su laissez-faire y porque qué co ! ya iba siendo hora! Entonces se presentó Dios y con sus palabras graves y afectuosas , de repente, le extrajo el verano del cuerpo, en un segundo. Qué casualidad que hoy llueva y vuelvan mis neuras y que llore, con lo impermeable que soy. Son momentos inevitables e inclasificables , ya propios del otoño.
Adios verano con todas sus fiestas y ligues y copas y bailes y baños y tiradas de cabeza en tobogán, tambien con sus libros y sus risas y las canciones yeh yeh que me han hecho bailar
Y la tristeza de hoy por qué no la cuento? "Para qué contar todo eso a... que no podía hacer nada, nadie podía por lo demás, ante una confidencia así la gente sólo podía entristecerse un poco, a decir verdad las relaciones humanas no son gran cosa" (Esta frase de mi nuevo libro)

Esta vez no fui yo quien disparó al verano, esta vez fue dios.