domingo, 4 de diciembre de 2011

Lydia fue madre

Lo conocía desde el principio. En la lechería, ya estaba. Era cool, tenía esa voz de repetir, alto y de los elegidos, ése al que todas admiran. Lydia soñaba con él como algo inalcanzable. En las mejores reuniones, el pasaba de puntillas y luego abandonaba. Se movía como pez en el agua con gente disfrazada y con tontos del culo. A Lydia ni le miraba, o eso creía ella, nadie como él para disimular sus intenciones. Coincidió con él en el piso alquilado con  Hi-Lo , iba con una modelo de revista se metían en la habitación de Lydia sin  pedirle permiso, con jeringuillas en el bolsillo. Tambien en un bar underground un lunes por la noche de un crudo invierno, entonces los perros pasaban a los bares, y le habló, le habló la 1ª vez: te invito a lo que ha tomado el perro (el perro dormía profundamente). Ella aceptó cualquier cosa que le ofreciera, sólo le ofreció un vaso lleno. También otra noche en un concierto del amor de Lydia, se sentó a lo indio a su lado, te diviertes?
ella respondió- ya no. Pero mañana he de madrugar y no funciona el despertador, casi que me voy ya.
- O te vienes a mi casa y yo te despierto
Lydia le miró inquisitiva e irónica. Otro día, contestó
Si nos vemos.....
Lo vió muchas veces más, intercambiaban frases cortas y sonrisas. Tú eres tú y yo soy yo y sin embargo pertenecemos a bandos contrarios sin ser enemigos, decía él, pero ella le entendía, le entendía perfectamente, sucede pocas veces estar tan segura de alguien.
Sub super enfermó y desapareció, Lydia enfermó y desapareció y aún así en el destierro coincidieron un día y no se saludaron, Lydia pensó que los astros estaban equivocados, tan segura estaba que no creyó ya nunca más en la belleza de los planetas, putos trozos de materia sin vida y desgraciados.
Pero una noche ella bebía en una barra whiski con cola al ritmo de sesentas sound y vió como entraba solo y como se sentaba solo en la misma barra 5 sitios más allá. Igual que siempre, un poco más delgado. Sin pensarlo dos veces se le acercó y le dijo, ya no estoy en el bando contrario. El sonrió y le dijo ya no estoy en ningún bando tú eres de mi bando, no iba a salir pero aquí estás!
Y así fue como Lydia enferma mental leve, se convirtió en madre de un enamorado platónico de toda la vida y cómo acabó casi enferma mental grave, a no ser por sus oportunas coces y frase favorita: "vete a tomar por culo, pero poco por si te gusta" Era y es tan fácil decir esa frase, aunque sea para sus adentros y exhibiendo sonrisa y patas de gallo con ojos helados.
Desde el párrafo antes del anterior al anterior pasaron muchas cosas, muchas. Se hicieron novios, practicamente vivían en casa de él con sus padres, le enseñó a bucear con traje de neopreno, a jugar a la canasta a comer crustaceos crudos, a pescar ,solo dios o similar sabe porque no se contagió de una enfermedad que hoy día, aún no tiene cura y que se pega por compartir jeringuillas y fluidos, le intentaba transmitir su amor a Borges y ella, en cambio, a Dostoievski y no se convencían, tan iguales, tan en distintos bandos todavía, prefirió caer y caer y caer y volver a caer, mientras ella lloraba y recogía y curaba sus heridas. Al 45avo engaño con esa señorita, que rima con christina, cogíó las fotos de super sub y el carrito del supermercado de los crustaceos y se despidió de su madre. Te lo dejo, no puedo más, es tuyo, estoy enferma para poder ayudar, y la mujer que ultimamente siempre reía, ahora lloraba.
Si se traspasan ciertos límites nunca más por más años que pasen puede nadie volver a ser el mismo ni parecido.
Si fuera el final de una película basada en hechos reales ahora saldría un cartel que diría: Sub super todavía vive con su enfermedad y acude a centro de conductas adictivas, Lydia tuvo algún hijo de verdad sano y su corazón se secó casi por completo por aquella época

http://www.youtube.com/watch?feature=fvwp&v=uVXy9MK7_R8&NR=1

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