lunes, 22 de agosto de 2011

Transición

Lo peor es que Lydia acabó engañando a todos, a ella incluso. Sólo se encontraba bien acurrucada en su habitación a oscuras y ese punto de luz azul siempre encendido.
Nos vamos a ver tocar a....
En serio? he quedado con Majo, a ver si otro día estoy más al loro
Majo: tenemos entradas para ir a este sitio...
No sé si iré a un concierto con éstos
Lydia apártate de ahí una temporada
No te preocupes es que este grupo me encanta....
Se volvía a enroscar con su punto azul, planteándose para qué quiero morir si ya estoy muerta? Me remuero? pensaba , pero no tenía ni fuerzas
Tono: Tienes algo que quemar?
Y tú?
Te espero en casa
Con un fondo de música de blues y de jazz llegaban hasta el día siguiente, Lydia, en cuanto entraba el sol por la ventana de la habitación se ponía los zapatos y se iba
Qué hacían? nada. De qué hablaban? de nada. Para qué pasaban los minutos y las horas? Sólo un breve espacio de tiempo en el que era mejor ser nada que ser algo. Y así pasaban las semanas, los meses...
Tono: Ya te has ido sin avisar, otra vez
si, bueno ya no podía dormir
cómo llevas los escalofríos?
así, así, bueno mal
Te espero en casa
Majo: No, te arreglas y te vienes!!!!
No soporto a la gente, estoy agarofóbica
A las 9.30 pasamos
Lydia pensó que la noche no estuvo mal, salvo por el pequeño detalle de que le metió mano desde la parte trasera del coche el novio de ella . Le produjo un pequeño conflicto: se lo digo? y la jodemos? Porque era su mejor amiga y porque no era la 1ª noticia para Lydia de las infidelidades del susodicho amigo, sí, amigo, tambien de ella. No se lo digo? Y la vida sigue igual hasta que alguien se pegue el porrazo? concretamente su mejor amiga? No dijo nada, bueno a él cuando bajaron del coche sí le dijo al oído :como me vuelvas a tocar te parto la cara, no sé si lo entiendes... Pero la noche no estuvo mal......y salvo también, porque se dió cuenta que sus emociones eran mínimas, una pizca de alegría la música sesentera del coche.
Estaba saturada, repleta, hastíada
Quizá con el paso de los días, de los meses, quizá resucitaría y podría oler y respirar, de momento tenía muerte, para qué mas? y cómo había llegado hasta ahí? Le herían las palabras, el cariño, le hería hasta llorar, sonreía ficticiamente y sin ganas, no sentía dolor solo malestar
A veces se imponía ejercicios, traducir libros de texto, por hacer algo
Duró mucho tiempo, aunque al final salió, con heridas de guerra en zonas que podía esconder. Heridas hipercicatrizadas que ya no dejaban pasar ni el amor ni el odio ni el rencor. No podía sentir y nadie la podía entender, pero estaba acostumbrada a disimular, eso lo hacía muy bien.

http://www.youtube.com/watch?v=aziH0EMWOE8&feature=related

2 comentarios:

  1. vagabundodelnortelunes, agosto 29, 2011

    La vida es estar siempre en trasición, nada es para siempre.

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  2. Si claro, todo cambia, nada permanece igual. Pero aquí Lydia más que transición atravesaba una profunda crisis, de hecho no estaba en movimiento, aunque mi manía de poner títulos suaves pueda parecer lo que no he querido explicar.

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