sábado, 9 de julio de 2011

Billy o vivir sin pensar

Llegó en el momento más alto que Lydia había conocido nunca. Era feliz con su vida, con su amor, no había noche sin estrellas y los corazones ardían. No necesitaba enfermar y apenas tenía tiempo de enfermar.
Cuando por el local de ensayo aparecieron Billy y Crack, Lydia emitió una sonrisa abierta, descomunal, como si le contagiaran toda esa energía que derramaban. Uno más extrovertido, el otro más introvertido. Tenían unos 18 años, 8 menos que ella, y la alegría y vitalidad propia de esa edad. Hacían un programa de música en una emisora ácrata de radio y Billy empezaría después del verano a estudiar periodismo.
Se hicieron íntimos del círculo y siempre iban juntos a todas partes, se erigieron y contrataron como road managers del grupo.
Billy era aficionado a la música sobre todo, pero también al cine , incluyendo cine gore, y a la literatura.
Pese a que Lydia tenía a su amor, siempre estaba hablando y jugando con Billy de todo y a todo, él le daba vuelta a las cosas, le gustaba el debate, curioso y de naturaleza inquieta. Ella pensaba que llegaría lejos y podría decirse que así ha sido.
Un día como muchos otros en el que todos marchaban en coches a algún concierto, se encontró a solas con él en un coche esperando que los demás entraran y se dejaran de coñas, fue cuando Billy le besó en el cuello.
Mira, tengo un anillo, me lo regaló tu amigo, le dijo ella
No te gusta?
Estoy confundida y sorprendida, sobre todo
Él no se enteraría
No sé me encuentro muy rara.....
No puedo reprimirlo, no quiero tampoco, me vas a dejar así? le dijo tocándole el culo.
Así fue como Lydia empezó a quedar entre semana después de las 12 con él, cuando su amor se marchaba a casa. Algún fin de semana ponía excusas y se marchaba a un maratón de cine de terror con Billy y allí daban rienda suelta a sus instintos.
Llegó un momento en el que todo se le fue de las manos, su amor le decía, ayer hicimos esto o lo otro, risas, que  pena que no pudieras venir, te encuentras mejor? Billy no vino se fue a un maratón de terror sangrante, y eso se iba convirtiendo en la tónica. Deberían ser más discretos o la gente sospecharía....
Tenemos que ir con todos sospecharán
soy alguien ocupado, no tengo porque ir siempre con ellos
bueno pues yo si iré
Delante de todo el mundo Billy la cogía de la cintura, le decía cosas al oído, cuando se tomaba una copa de más no sabía disimular nada bien...
Cuando la cosa tomó cariz de escándalo, Lydia los dejó a los dos. Dijo que necesitaba respirar, que necesitaba encerrarse y no ver a nadie, que ya volvería cuando se encontrara mejor....
Ese día era de noche y llovía , sonaba Sam Cooke en el coche, su amor palideció, bajó los ojos y Lydia jamás se odió tanto como en ese momento. Habían sido los 3 mejores años de su vida y no sólo echó a perder los suyos. A Billy le había dicho adios con la mano por la tarde sin darle explicaciones, realmente le importaba un pito, no, realmente lo odiaba.
Sacó 2 conclusiones
Quien con niños se acuesta meado se levanta y
nunca más sería frívola con los sentimientos de los demás ni con los suyos. Siempre pensaría en las cosas, antes de hacerlas, se acabó el tiempo de dejarse llevar y la ingenuidad, de lo fácil y placentero. Había sido una canallada, un error fatal y Lydia entraba de golpe como empujada en crisis.
Cuando todo salió a la luz, no quedó bien parada. Su amor era el único que la entendía, que la defendía, que le ofrecía sus manos, pero ella no podía perdonarse. Seguían quedando como amigos unicamente, pero él muy sutilmente y de vez en cuando le tanteaba. Todo era inútil, de ahí solo podría salir amor enfermo, lo veía con una claridad transparente. Él atesoraba momentos, ella se detestaba cada vez más, hasta que decidió marcharse a Londres. Billy le dijo, me traerás una cazadora de cuero? Por supuesto.... que no! Y Billy entonces le pidió perdón al que seguía siendo el amor de Lydia, y de paso le consolaba diciendo que mujeres como ella había que dejarlas ir, que eran pérfidas, les había hecho daño a los dos, había casi quebrado su amistad. Un buen periodista? podría ser... Pero a hijo de puta, no le ganaba nadie.

http://www.youtube.com/watch?v=y62-bVPTYhg

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