domingo, 24 de abril de 2011

Lydia y sus comienzos

Lydia pasaba los sábados en esa discoteca de sofás de terciopelo granate con cristalitos que hacían muchas luces. Era una aventura pues de vez en cuando iba la policía y pedía carnets. Lydia tenía 15 años y bebía vodkas con cointreau. Llevaba el pelo corte Cleopatra y vestidos de Tomás García y Montesinos. Bajo la esfera de cristales y al ritmo de Barry White, Lupe le dijo: mira aquel chico, se llama Jesús y es primo de Jose Ramón.
Es guapo, pero... nada que ver eh?, contesto Lydia
Se sentó a esperarlo y sabeís qué? que se sentó a su lado
Bla bla bla bla bla bla bla y bla      y la besó
No estaba mal, era más simpático y entonces
Ya te puedes ir, dijo
Perdona?
que ya te puedes ir! y dile a tu amiga que se acerque
Lydia no estaba acostumbrada a un comportamiento tan grosero y soez. No sabía si llorar o correr. Empezaba a odiar a los chicos guapos. De ahora en adelante que solo los feos se acerquen a mi, se repetía como un mantra. Esa tarde empezó a desconfiar de la educación de los educados.

Unos meses más tarde, se encontraba en la cola de la noria, con Merche, el chico de ésta y Luis.
Luis te va a pedir salir, Lydia
tierra trágame! no me gusta nada! pero, lo va a hacer ahora? y si no monto? y qué le digo allá arriba? y si me tira?
Pero que gilipollas eres! tu dile que vas a probar y que si ves que no pues lo dejaís y ya está
Qué he de probar? que existen los milagros? pero si es que hasta silba!
Allá arriba, le pasó el brazo por los hombros y le pidió el tfno. Era más de lo que podía soportar! Le dió el tfno por matar el tiempo hasta que la noria bajara y ella echara a correr

Un jueves por la tarde sonó el tfno.
Está tu hermano?
Sí, de parte?
De Luis
Jorgeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!! es Luis
Luis?
ah, yo que sé!
Mi hermano no habló y solo me miraba, muy muy serio
Me dió el titular: Luis dice que eres una puta, que te lo haces con todos y después los mandas a la mierda!!
Pensaré si decírselo a papá

Pero que coño soy yo con 15 años? carne de cañón?
Lydia empezaba a pensar que en esta vida todo tenía consecuencias, hasta montar en la noria. Se sentía como un gusano a los ojos de su hermano. La culpabilidad por nada puso el huevo. Empezó a justificarse por todo , hasta por tomarse 4 vodkas con cointreau en vez de 2.

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