Sé que hay muchos miedos a la muerte, porque también yo los he padecido: que será de mis seres queridos? Dejaré de sentir…. Ya no seré más, no quiero pensar en ella, voy a vivir a tope, pero mientras pensaba esto vivía con ella pegada codo con codo. En realidad hay quien no para de buscarla, hay quien la evita de cualquier forma y hay quien inconscientemente la tiene a su lado y ni piensa en ella.
La muerte es el miedo a desprenderse de cosas, que en realidad no son tuyas de verdad, no se puede estar eternamente buscando y buscando, algo que un día te gustó, ni nada nuevo que se le parezca, nos pasamos la vida cambiando e inherentemente van cambiando las rutinas y los sentimientos y todas las sensaciones , porque somos humanos, pero por qué no recordar que los humanos mueren? Es feo? A mi hay cosas que me parecen más feas en vida, pero en lo humano no hay democracia, ni voz ni voto, sólo puedes utilizar tus neuronas libremente, quien quiera, claro…y yo….
Hay como diez mil cosas que me gustan de esta vida viva y seguiré aprovechándome de ellas, no pienso en el suicidio más que cuando imagino un dolor insufrible, que sólo alcanzo a ver en el caso de la muerte de un ser querido en concreto o una enfermedad incurable o vegetativa, o sea que me gusta vivir, pero ya he vivido mucho y si ha de llegar la muerte que llegue cuando quiera, que le sacaré oporto con pastas o un gin tonic, lo que prefiera…y me iré charlando amigablemente de cosas distintas, curiosa como soy no pararé de preguntarle y de sacarle alguna palabra si es que me sale introvertida y muda.
Recordaís cuando murieron por irme cerca, Withney Houston (yo que sé como se escribe), Amy Winehouse, Ben Gazzara, Wislawa Szymborska, aquel célebre artista pop Michael Jackson, etc etc etc.? Que día tan triste verdad? Y ahora? Si ya no nos acordamos…. Eso somos ChaVal! En el caso de los grandes permanece su obra y son más recordados, por releída o escuchada o admirada o muy muy querida.
En realidad humanos más, humanos menos, como para kabrearnos por nada.
Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.
Leonardo Da Vinci
Creo que la mejor visión que tengo de la muerte me viene a la mente cuando pienso en una civilización ya desaparecida y no recordada en la historia. Generaciones olvidadas, sin nadie hoy que reclame su descendencia, sus ciudades abandonadas, sus cementerios profanados, su religión olvidada y, por tanto, falsa, y su cultura por siempre perdida. ¿Que quedara hoy de la conciencia de esos hombres, cuando no tienen ni legado en la humanidad?. La nada humana y luego la nada cósmica.
ResponderEliminarY personalmente, es algo bonito y bello temer a la muerte, a mi me costó tiempo arrancar las esperanzas religiosas para poder sentirlo sanamente.
Cuando nacemos ya empezamos a morir y no soy nada egocéntrica, como para querer ser recordada por nadie ni por nada. Imagino , lo he hecho infinidad de veces, como sería el momento de mi muerte, me refiero a esa sensación de ¿soledad profunda? ¿miedo repentino y voraz?. Ahora quiero imaginar que será solo un momento y que los que te miran son los que quizá sufren más que tu, pero también olvidan pronto por una ley de vida parecida a la de que todos hemos de morir. El muerto al hoyo y el vivo al bollo (cuál era la regla ortográfica por la cual uno se escribe con y y el otro con ll?)
ResponderEliminarLo de la religión me la imagino para gente con miedo, o para los que no tienen imaginación. Aunque por supuesto respeto mucho cada pensamiento diferente al mío, no quiero tener la razón, solo tengo razón para mi misma y no siempre.
Sylvia, sobre la muerte ya sabes cómo opino...deseando estoy llegar a ella y por fin volatilizarme,desde pitufina, y no por desesperación o amargura, ni mucho menos, sino porque esta vida no me convence ni una mijita,con todo este potencial mío infrautilizado que ni sé pa qué coño lo tengo.
ResponderEliminarCuando pienso en mi muerte la idea me agrada y mucho, y que se queden los vivos con los bollos, los míos y los ajenos, no les rindo las ganancias,jajaja
Y si acaso algo me pone triste es pensar en el desamparo de mis seres queridos,idea que por otra parte me enrabieta porque incluso al plantearse uno su final tiene que estar pensando en el bienestar ajeno.
Pos no. Con mi muerte seré egoísta y disfrutaré los momentos previos, hala a volar todos independientes sí o sí,ja.
Eso sí, que me droguen lo suficiente como para no sentir dolor pero estar consciente, que no me hagan la faena de morirme dormida. Toda una vida esperando pa eso y que me la jueguen,jajaja
No veo bello temer a la muerte, con todo respeto, al contrario, no temerle me da otra perspectiva más serena de la vida, por lo menos de unos planos de esa vida, la de los sentidos...los saboreo no con la desesperación de que me faltarán sino con la serenidad que da el sentir que están ahí para disfrutarlas simplemente porque la muerte llegará,te guste o no, le temas o no, más tarde o más temprano, de una manera u otra, y para qué preocuparse ni asustarse ni impresionarse...
Besitos :)*********
Exacto!!!
ResponderEliminarEl haber vivido lo suficiente te quita esa ansiaputa (una palabreja que leí y me gustó) de lo que te queda por hacer. Ahora sólo espero lo que queda del pastel, tranquilamente como una sobremesa sin cita después.
Serenidad y demás: Bienvenidos!!!
Me parece bello, y no desesperante, temer a la muerte como el final de una reflexión filosófica y no como el palo que te golpea. Comprender la muerte es el paso a la madurez y luchar contra ella lo que impulsa la humanidad... Las cosas son bellas porque son efímeras: "Volverán las oscuras golondrinas [...]Pero aquellas [...] ¡No volverán!" es la sentencia mas triste y bella que he encontrado. Desesperante es tratar de buscar un sentido antropomórfico a algo tan terrorífico como un eterno final. También hay serenidad en aceptar la nada.
ResponderEliminarJo, yo soy la más superficial del blog, o la más inconsciente, la más miedosa, la más cobarde; ni idea (pero vamos que en algo soy la más fijo :P) Nunca me he imaginado cómo sería mi muerte; ni he pensado cómo me sentiría, ni he pensado si me daría miedo o no. Existe la muerte, es un hecho. CUando llegue la viviré como vivo todo en mi vida, con sorpresa... como si fuera la primera (y la última vez).
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