jueves, 2 de febrero de 2012

soñar, manual de autoayuda

Cuántas veces he leído y escuchado frases como: Vive al máximo, disfruta de la vida, aprende de tus errores, sé positiva.....y cosas similares. 
Son frases que se graban de memoria, con una vaga idea en alguna parte de su cabeza y lo repiten y repiten sin parar hasta que incluso lo creen. Y me quedo perpleja. Lo pronuncian como si fuera simple o factible o entendible. Como si fuera normal, vaya. No es que tenga nada en contra, es que no sé que quieren decir. Escucho, levanto la cabeza y termino arrimándome al grupo de perdedores que tampoco saben que hacer con su vida. 
Una amiga, un día que me contaba su fracaso matrimonial me decía:"porque Nieves, la vida no es sólo comer, dormir, trabajar y follar". Y ahora ha vuelto a comer, dormir, trabajar y follar con otra persona diferente. La variable puede que sea el amor, pero, que sé yo de estas cosas del amor? Si alguna vez sentí algo de esto fue hace tanto que mi cabeza no rememora. 
Entonces, dicen por ahí, que hay que vivir y lo dicen con una ligereza espantosa. Si alguien me explica en qué consiste..... Algunos direís que según quien va de una cosa o de otra, pero sigo sin entender bien. 
Voy a suponer sin pararme a delimitar el deseo de la necesidad, lo que significaría para mi vivir al máximo, que no tengo más vidas. 
Me despertaría cuando se abrieran mis ojos, desayunaría tranquilamente café con leche y tostadas con mantequilla de ciruela, al menos dos tostadas. Me ducharía con el gel de mi perfume favorito, por supuesto no tendría arrugas ni kilos de más, no tendría que hacer frío ni calor, primavera suave y eterna, y me vestiría como las actrices de los años 50 pero con zapatos de Salvatore Ferragamo, entonces me sentaría sin arrugarme el vestido a leer el libro que en ese momento quisiera hasta la hora en que alguien me dijera la comida está servida, justo en el momento exacto en que tuviera hambre y justo la comida que ese día me pidiera el cuerpo. Después quizá salir a pasear, y claro depende del libro que hubiera leído me apetecería hacerlo por la montaña, el mar o la ciudad, tendría que en cualquiera de esos sitios haber un bar o similar donde me prepararan un té verde de cereza y charlar con alguien interesante durante 3/4 de hora (el tiempo más que suficiente para los desconocidos-as) y después volver a casa a escribir sobre las emociones del día, porque tendría sensibilidad para saber disfrutar de todo. Por la noche quedar con 4 ó 5 amigos-as para cenar cada noche en algún sitio diferente (en la variedad está el gusto) y tomar un gin-tónic. Cada uno-a hablaría de algo diferente pero todo, todo, interesante y por supuesto y descontado todos deberían tener un hiperdesarrollado sentido del humor, y si con alguno (esto de momento es unigénero) sintiera cosquillas, apartarnos discretamente y en cualquier casa poner una vela airwick que cambia de color con aroma a manzana canela y tener sexo (en realidad, en mi mundo ideal no diría palabras como follar, sería una dandy-woman). Otro día en vez de quedar para el gin-tónic, nos iríamos a ver una buena película, of course, o un concierto de Nacho Vegas o The black keys. 
También cuando me diera por ahí entraría en una librería y estarían todos los libros que deseo leer, allí a la venta. También viajaría por todo el mundo, vería paisajes, conocería culturas, viviría cientos de vidas diferentes en mi única vida ideal. 
En fin sería una vida sencilla, sin grandes lujos, sólo los viajes, los zapatos ferragamo y no trabajar, nada de joyas ni coches caros o excentricidades como naves espaciales (me drogo sin resaca ni efectos secundarios y au). Que no se me olvide, tendría mi momento tierno, el par de horas para charlar con mi hija y admirar su sonrisa y felicidad. 
Y de verdad la última cosa, no envejecería jamás y no moriría nunca 
Eso sería vivir la vida que yo quiero vivir. 
Es posible? o paro de soñar? 
O me explicaís la parte chunga del asunto, que os la callaís... 
Mientras en cuentro la fórmula del equilibrio ideal, seguiré dedicándome a sobrevivir, a acallar el dolor o hacerlo mi amigo, y a luchar con escudo y espada contra la locura de mis congéneres 
Maneras de vivir..... que canta alguien 
Terminando, somos positivos, realistas o soñamos? (Sin parar de buscar)

9 comentarios:

  1. Conozco a algunas personas que dicen vivir su "vida ideal" y de ser verdad, la única explicación que encuentro para que tal esfuerzo resulte rentable emocionalmente es un desatado narcisismo: matarte a trabajar en ti mismo, para al final del día poder decirte: vivo al máximo.

    Con lo divertido que resulta perder el tiempo... aunque la tuya resulta una vida maravillosa. Yo le añadiría fascinantes paisajes costeros, y fenómenos meteorológicos que, por supuesto, coincidirían con tu estado de ánimo.

    El vive el máximo parece una de esas sencillas reglas sobre la vida, que, por su sencillez, no llegan a entenderse lo más mínimo. Para mí es lo que hacen otros. O será que yo solo veo lo que los demás quieren que vea. En el lecho de muerte se averiguará!

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  2. Que de acuerdo estoy contigo en lo de perder el tiempo, es mi máxima. Por más que pienso no he hecho nada útil y práctico en mi vida, pero sin embargo que orgullosa estoy!(oh, oh! no será esto tambien una especie de narcisismo?, estúpido narcisismo añadiría?)
    Hoy, alguien ha tenido el descaro de decirme que me apartaba porque mientras hablaban (de nimiedades para mi gusto) yo me entretenía leyendo un libro, casi me han llamado maleducada que puede que lo haya sido, pero estaban hablando de coches antiguos, afición que no comparto, y así lo he expresado, pues me han contestado que no puedo estar metiendo y metiendo en mi y sin sacar. Claro me he quedado sin palabras, porque hasta ahora soy incapaz de decir groserías a gente con la que no tengo confianza. Todo esto viene a que cada uno tiene sus teorías sobre lo que prefiere hacer con su vida y nadie debería decir que es lo que hay que hacer con una vida, máxime si no es la suya.
    En el lecho de muerte, mi querido Er, ya no pensaremos en la vida, como así la entendemos

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  3. Lo primero, sylvia, quítame esas letras rojas chillonas, que me ha salido miopía en un ojo y astigmatismo en otro, y me estás haciendo la vista (vida) más complicá...a la vuelta las quiero en azul, que no estoy pa tantos esfuerzos :)

    Obviamente el "sacar partido a la vida" tiene más que ver con el interior que con el exterior aunque también están relacionados y van de la mano.
    Saber adaptarte, Sylvia, que no conformarte, conste.
    A lo que jamás hay que renunciar es a sentir y sublimar los sentidos, porque hay cosas que siempre están ahí, pase lo que pase, en las condiciones en que estés o en las situaciones en que estés sumergida.

    Que las circunstancias no neutralicen tu placer por la música, por la literatura, por los aromas o por el mar...ahí está el conque, porque al cabo lo que nos hace vivir es nuestro interior.

    Recuerdo cuando ni siquiera tenía radio y necesitaba oír música, la que me gustaba...iba a los grandes almacenes a ponerme los auriculares aquellos donde se podía oir el album que quisieras y elegir sin comprarlo o no....no puedo comprar libros pero están las bibliotecas o hay librerías tales como Fnac donde te puedes sentar por la cara a leer cualquier novela incluso acompañada de música clásica.....y los parques donde cerrar los ojos y oler...o el mar donde dejarse mecer por la brisa y los aromas....o mi balcón donde sentarme y dejarme acunar por los rayos del sol...o pasar por aquella calle donde desde los muretes de aquella mansión cuelgan jazmines y pararme debajo a soñar y llevarme unas matillas...o quedarme embelesada en los ojos de mis hijas o en el sonido de sus voces o en la gracia de sus gestos...tengo mucho amor que dar, pues ahí está el voluntariado donde por ende también recibes amor...etc,etc,etc....y todo gratis :)

    en fin, hay cosas que están ahí eternamente, al alcance de la mano, acabamos de ignorarlos porque, desgraciadamente, dejamos de darles valor ganando el terreno las absurdidades que nos comen el coco, dejamos de verles sentido...y ahí es cuando dejas de vivir y vives la vida que otros quieren que vivas, dependiente...

    Besitos, sylvia.......¡¡ese rojo!!

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  4. Te he quitado el rojo, Ahhotep, no sé que tal esta mezcla de lilas, estoy en plan malva.
    Lo 1º es que adaptarme es muy complicado, soy una inadaptada, lo digo así de claro y fuerte, otra cosa es que a veces me haga la adaptada por conveniencia y, de rebote, me salga bien. Y respecto a los sentidos es lo que hago, con lo que más a gusto me siento y casi a lo que más importancia le doy, tanta que he elaborado todo un decálogo contra lo que hace chirriar a mis estímulos. Aunque tienes razón, algunos momentos son reales y prácticos a más no poder y te olvidas, maldiciendo, de lo verdaderamente importante. Hay desgracias y desesperaciones muy fuertes. Menos mal que están sólo la mitad del tiempo, o menos. Acabo de leer en el face un trocito de poema de la sexton y me ha venido a cuenta lo de la desesperación

    “Despair,
    I don’t like you very well.
    You don’t suit my clothes or my cigarettes.
    Why do you locate here
    as large as a tank,
    ... aiming at one half of a lifetime?”

    Anne Sexton

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  5. En algunos momentos de mi vida he tenido la vida que he querido vivir, de hecho en muchos, siempre digo que soy muy afortunada porque he vivido como he deseado vivir. Mis deseos tampoco eran de bienes materiales; básicamente eran de tranquilidad, paz, vida interior y aventura. Leer, oír música, viajar, salir a cenar con amigos, charlar... sí eso lo he tenido y en general he hecho lo que he querido...

    Pero ha sido por momentos, nada es eterno, ni siquiera nuestro concepto de cómo ha de ser lo ideal.

    Ahora sin duda, alejada de lo que considero "vida digna"; cuando me pongo a recordar, no envidio la vida que tenía en sí, sólo la tranquilidad con la que sabía y podía vivir.

    Luego hay otro pequeño ¡pequeñísimo! problema y es que mucha aritmética, mucha historia, mucho lengua; pero poca educación emocional. Eso tiene como consecuencia que incluso cuando tenemos lo que creíamos que queríamos o cuando todo es perfecto; todo, absolutamente todo sea de una fragilidad insultante. Cualquier suceso que en otros momentos nos parecerá una nimiedad, en ese momento nos saca de ese bienestar.

    Y es que parece que no nos enseñan a dar la importancia justa a los hechos... o será que estos tienen un valor u otro dependiendo del resto de hechos que ocupan nuestra vida.

    Pero lo cierto es que yo personalmente no tengo muy claro si conozco a alguien a quien a lo largo de su vida siempre le haya ido de tal manera que ha sabido controlar su ánimo y aceptarlo.

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  6. El problema no creo que sea el guión a seguir(que creo que esta claro para casi todos) sino ejecutarlo, y las ganas de hacerlo. Durante tantos años he aprendido a ser lo que no soy, a actuar como alguien diferente, para conseguir ciertas cosas... y al final cuando lo tengo todo al alcance de la mano me aburre, o lo tomo y lo vivo con decepción.

    Una chica aquí en Copenhague me dice que mi problema es sólo que soy un inadaptado y me siento mal porque tengo miedo a la gente. Que aprenda de su amante, que de ser un pardillo ahora da clases de "como ligar". Así se reduce todo problema vital a un par de variables al uso, y toda solución a seguir el guión del héroe hollywoodiense de turno... Lo cierto es que hay personas incompletas, con vacíos y huecos, incapaces, heridos tan profundamente para los que un manual de autoayuda tendría el valor de un ladrillo.

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  7. Aurei:
    Según dices, nada es eterno y tienes razón, todos cambiamos y también es cierto, pero detecto una confrontación entre unicamente deseo de paz y tranquilidad y a la vez poder sentir aunque sea a ratos (nada es eterno)una plenitud.
    Y creo, que eso no es posible. O te montas en la montaña rusa o no subes. Y en mi caso soy de controlar, que vamos que solo fluyo cuando no me queda más remedio, jaja, y haciendo piruetas, como todos.

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  8. Er:
    Eres como el librito del Azúa, eh?
    Creo que para algunos, entre los que me incluyo, nunca nada es bastante, y de tanto que queremos, preferimos conservar la nada y la tristeza antes que migajas. O sea inadaptados. Y la autoayuda que nos dice que estamos haciendo lo incorrecto, la miramos con condescendencia, pero ya no con ternura, que está muy crecidita.
    Y hablando de adaptación, te adaptas a esos fríos y esos días largos?

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  9. Aurei:
    Se me olvidaba. Es una pregunta que te lanzo y que ni yo misma sé contestar. Crees que la inteligencia emocional sirve si no es aceptada por los demás? o si los demás no la tienen?

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